Los Humildes, Grazia Deledda

La obra del mes
La finalidad de esta Sección es visibilizar aquellas obras de la colección que poseen alguna característica que las hace especialmente reseñables.
Los Humildes, Grazia Deledda: Madrid: Biblioteca Patria, 1927?
La obra, publicada en Italia en 1895 con el título de Anime Oneste, reúne varias características reseñables, su autora, la escritora italiana Grazia Deledda, (1871-1936), en cuya trayectoria literaria confluyen varios elementos dignos de mención:
- su incursión en la literatura a temprana edad. En 1884, con solo 13 años, publica sus primeros versos juveniles, en 1890, con 19, su primera obra de éxito, la novela En azul, y en 1903, con 32, su consagración como escritora con la publicación de la novela Elías Portolu
- su amplia producción literaria, en la que merecen especial mención numerosas novelas de éxito como Cenizas (1904), La hiedra (1906), Colombi e Sparvieri (1912) o el Dios de los vientos (1922) y sus colaboraciones en diferentes publicaciones periódicas de Cerdeña como La Sardegna o Flor di Sardegna, Milán como Il Corriére de la Será, o Roma como L’Última o Nuova Antología
- la creación de una literatura sarda, objetivo que persigue desde sus inicios como escritora, y que contribuyó en la obtención del Premio Nobel de Literatura, ya que, según el Comité del mismo, una de las razones por las que se le concede el Premio es por su capacidad para retratar con claridad plástica la vida en su isla natal
- ser la segunda mujer, tras la sueca Selma Laggerlof (1901), en obtener el Premio Nobel de Literatura en 1926
- la adaptación de varias de sus obras al cine, entre ellas Cenizas en 1916, La Grazia en 1929, una de las últimas películas del cine mudo italiano, o LÉdera en 1950
Su traductor, el escritor canario Ángel Guerra (1874-1950), seudónimo de José Bethancourt Cabrera, en cuya trayectoria vital y profesional encontramos varios paralelismos con la de Deledda:
- su origen insular, su protagonismo en el mundo periodístico y literario de sus respectivas islas, con una contribución notoria en el desarrollo de una novelística de principios del siglo XX propia de ambos territorios, su amplia producción literaria, en la que Cerdeña y Canarias siempre están presentes, y un buen ejemplo de ello, en el caso de Guerra es el relato corto La Lapa, su obra más reconocida por la crítica, que se desarrolla en las Islas Canarias.
Su ilustrador, el pintor e ilustrador Luis Palao (1863-1930), en cuya trayectoria hay que destacar:
- entre 1899 y 1907 las ilustraciones de la revista La Ilustración Española y Americana
- su especialización, a principios del siglo XX, en la ilustración de libros infantiles, al comenzar a colaborar con la editorial Saturnino Calleja, especialización que se afianza en loa años 20 al ser contratado por la editorial Sopena de Barcelona como su principal colaborador, ilustrando la mayoría de títulos infantiles de la editorial
- la ilustración de varios de los títulos de la Biblioteca Patria de obras premiadas, entre 1899
- la realización en 1929 de los dibujos para una baraja de cartas de Fournier
Su editorial, la Biblioteca Patria de obras premiadas, cuyas características le confieren unas señas de identidad inconfundibles:
- su financiación por el Patronato Social de Buenas Letras, cuyos ingresos provenían de miembros de la aristocracia más católica y tradicional, entre los que destaca Claudio López Bru, segundo marqués de Comillas
- el auspicio y asesoramiento ideológico de la Iglesia Católica, cuyas cabezas visibles eran Antolín López Peláez, Obispo de Jaca y Arzobispo de Tarragona, y el Arzobispo de Burgos, el Cardenal Benlloch
- su objetivo de fomentar las buenas lecturas en España e Hispanoamérica para que sirvieran de patrón de comportamiento cristiano, que determina la publicación de obras cuyos personajes se proponen como modelos de comportamiento
- la inclusión en la mayoría de las publicaciones de la colección del ideario de la Biblioteca, en forma de texto programático firmado por Juan de Dios T. Avisa, seudónimo de José Ignacio Suárez de Urbina y Cañaveral, director del Patronato Social de Buenas Letras
- la inclusión, al final de cada publicación, de la lista de patrocinadores y otros benefactores que habían sufragado un premio, que era la forma de financiación de la colección. Existían diversos premios: Andalucía, Reino de Aragón, Principado de Asturias, Castilla la Nueva, Castilla la Vieja, Cataluña, etc., todos ellos bajo la advocación de una virgen, una santa o Jesús
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Última actualización: 8 de Septiembre de 2025