O pinto calçudo e outros contos para crianças, Fernando Castro Pires de Lima

La obra del mes

La finalidad de esta Sección es visibilizar aquellas obras de la colección que poseen alguna característica que las hace especialmente reseñables.

O pinto calçudo e outros contos para crianças, Fernando Castro Pires de Lima. Porto: Editorial Infantil “Majora”, 1955?

Primer título de la Colección Pinto Calçudo, cuya publicación se inicia en 1954 por la Editorial MAJORA, radicada en Porto y especializada en literatura infantil, O pinto calçudo e outros contos para crianças, una recopilación de narraciones tradicionales, reúne una serie de características que la convierten en un ejemplo representativo, tanto de la faceta de etnógrafo de Fernando de Castro Pires de Lima y de Laura Costa como ilustradora de libros infantiles, como de la labor e importancia de MAJORA como editora de libros infantiles, características que, además, la han convertido en una obra clásica de la literatura infantil portuguesa y objeto de colección.

MAJORA, nombre que refleja las iniciales y la primera y última sílaba del nombre de su fundador, Mario José Antonio Oliveira, nace en Porto en el año 1939 como empresa que fabrica juegos, juguetes y libros de cartón y otros materiales, en la línea de los que había visto Oliveira en un viaje realizado a Alemania en 1937, y que en ese momento eran inexistentes en Portugal.

Desde el comienzo, la pretensión de Oliveira como editor es fomentar el hábito de la lectura y el amor por los libros entre los niños y jóvenes de las clases sociales más desfavorecidas, para que, en consonancia con el lema que adopta para sus publicaciones, los perciban como “un amigo que entretiene, educa e instruye”.

Con esa finalidad crea, ya en 1940, el llamado libro de tela, una invención de Majora y probablemente el primero de su tipo en toda Europa. Estos libros estaban hechos de una tela tratada para crear un lienzo maleable y lavable sobre el que se podía imprimir con imprentas y que no se podía rasgar ni romper, y con los bordes superior e inferior de las páginas perforados, lo que les confería una gran durabilidad. Eran libros relativamente pequeños, profusamente ilustrados y fáciles de manejar, dirigidos a niños muy pequeños que aún no conocían el alfabeto o que apenas comenzaban a aprender sus primeras letras.

Además de los libros de tela, Majora también publicó los llamados libros de construcción o libros de juguete, en cartón, en los que las ilustraciones de los cuentos, generalmente cuentos de hadas tradicionales, se "ensamblaban" en volumen y en tres dimensiones, y así las historias se narraban solas, permitiendo a veces que el niño moviera algunos de los personajes.

En ese afán de generalizar y popularizar la lectura los libros más pequeños que puso a la venta al inicio de su actividad costaban 1 escudo, ¡y los más caros 4 escudos!, solo en las décadas de 1950 y 1960 los precios de cada volumen en algunas colecciones subieron a 10 y 12 dólares.

A partir de 1947 Majora comienza a publicar con gran éxito numerosas colecciones de cuentos, convirtiéndose en una de las editoriales más apreciadas por los jóvenes lectores portugueses, y una de las primeras en la influencia y desarrollo de la literatura infantil y juvenil portuguesa. Cuentos originales, adaptaciones de cuentos populares tradicionales, o cuentos inspirados en la literatura extranjera, escritos por Gabriel Ferrao, Costa Barreto o Fernando de Castro Pires de Lima e ilustrados por César Augusto Abbott, Laura Costa o también Gabriel Ferrao, integran la mayoría de dichas colecciones, y su éxito contribuye de manera determinante a la popularidad y al reconocimiento de estos autores como figuras destacadas de la Historia de la literatura infantil portuguesa. Fernando de Castro Pires de Lima y Laura Costa colaboraron de manera conjunta en la realización de dos de estas colecciones de cuentos. La primera, Pinto Calçudo, publicada en 1954 e integrada por 6 títulos, la segunda, Varinha Mágica, publicada en 1955 e integrada por 30 títulos.

Laura Costa ilustraría además otras colecciones de Majora como Princesinha, Série Ouro y Série Prata, colaborando también con otras editoriales como Lello, y otras instituciones, lo que le permitió crear una obra muy numerosa entre finales de la década de 1920 y finales de la década de 1950, con especial atención a la literatura infantil, los libros de texto escolares, los catecismos, las postales ilustradas, los juegos tradicionales y los medios impresos.

Su obra se caracteriza por un estilo lineal, expresivo y delicado, junto con una gran atención al detalle, especialmente en la representación de la infancia, las costumbres tradicionales portuguesas y la religiosidad popular, y se distingue por la sutil sensualidad de las figuras, el alejamiento de la ornamentación oficial y un enfoque estético personal e innovador.

Actualmente está considerada una de las figuras más relevantes y singulares de la ilustración infantil y editorial en Portugal a lo largo del siglo XX. 

Fernando de Castro Pires de Lima, aunque se licenció en Medicina y ejerció como médico, se dedicó fundamentalmente al estudio y difusión de la cultura y las tradiciones populares, siendo uno de los etnógrafos y folcloristas portugueses más sobresalientes de la segunda mitad del siglo XX.

Parte de la obra de Pires de Lima como etnógrafo y folclorista se centró en la recopilación de tradiciones orales y obras de la literatura popular, incluidos los cuentos, entre ellos los que adaptó para las colecciones Pinto Calçudo y Varinha Mágica.

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Última actualización: 17 de Junio de 2026