Un notario español en Rusia, Diego Hidalgo y Durán

La obra del mes

La finalidad de esta Sección es visibilizar aquellas obras de la colección que poseen alguna característica que las hace especialmente reseñables.

Un notario español en Rusia, Diego Hidalgo y Durán. 3ª edición. Madrid: Cenit, 1930

En el año 1927, con motivo del décimo aniversario de la Revolución Rusa, se había creado en Moscú, por iniciativa de la III Internacional, la Asociación Internacional de Amigos de la Unión Soviética. La Dictadura de Primo de Rivera obstaculizó, política y administrativamente, su creación en ese momento en España, creación que no se produjo hasta el 11 de febrero de 1933, con la proclamación de la II República, cuando un grupo de intelectuales españoles crea la Asociación de Amigos de la Unión Soviética como plataforma para el conocimiento y el contacto recíproco entre España y la Unión Soviética. Para sus fundadores la asociación tenía por objeto tanto garantizar la veracidad de los relatos sobre la realidad de la Unión Soviética como dar a conocer los logros y la problemática del socialismo en la URRSS, saliendo al paso de la propaganda de los grupos conservadores y de la derecha. Además de Pío Baroja, Jacinto Benavente, Concha Espina, Federico García Lorca, Victorio Macho, Manuel Machado, Gregorio Marañón, Regino Sáinz de la Maza, Ramón J. Sender, Ramón Valle-Inclán, entre otros muchos, en el grupo de fundadores de la Asociación se encuentra el notario y político del Partido Republicano Radical, Diego Hidalgo y Hurtado, diputado en cortes en las elecciones de 1931 y 1933, y ministro de la Guerra de enero a noviembre de 1934.

La atracción de Diego Hidalgo por la Unión Soviética hay que enmarcarla en este contexto de interés internacional por ese país, que le lleva a iniciar su viaje en 1928, esgrimiendo como motivo oficial para obtener el visado de entrada en Rusia examinar el derecho soviético y su aplicación, aunque el interés real, como él mismo declara, es comprobar la certeza de lo que se viene diciendo de la Unión Soviética en España desde 1917.

Un notario español en Rusia, publicado en Madrid en el año 1929 por la editorial Cenit, es el resultado de este viaje. Esta obra, según el análisis de Manuelle Peloille en el artículo Un notario español en Rusia de Diego Hidalgo (1929) o la atracción de un burgués en el terreno del comunismo, publicado en el nº 23 (2010) de la revista Historia Actual, al contrario de los libros de viaje a la Rusia de los Soviets, muy numerosos a partir de 1922, escritos por corresponsales como Sofía Casanova o responsables de organizaciones políticas como el socialista Fernando de los Ríos o Ángel Pestaña por la CNT, ofrece la visión de un miembro de la burguesía e induce al lector a pensar que la URRSS ya no solo atrae a representantes del pueblo sino que cuenta con la aprobación de la clase burguesa. Hidalgo pondera de manera favorable el experimento soviético, pero esta valoración globalmente favorable no excluye matices ni críticas. De Rusia le llama especialmente la atención, en contraste con lo que ocurre en España, el carácter público del arte y del ejercicio del Derecho, el sistema educativo que permite el permanente contacto entre chicos y chicas o la flexibilidad del régimen matrimonial. Entre los matices y críticas al experimento soviético, además de la suciedad y la burocracia que permanecen como reliquias del sistema zarista, señala fundamentalmente el carácter férreo de la represión, especialmente contra Trostki, haciendo una comparación entre el bolchevismo y la religión, considerando que “La Iglesia católica, en materia de fe, resultaría tolerante si se le compara con el rigor y la intransigencia con que se lleva aquí a punta de lanza el espíritu ortodoxo entre los afiliados al partido”.

Un notario español en Rusia está considerada como la primera semblanza favorable de la URSS procedente de un miembro de la burguesía española, lo cual no impide a Hidalgo, ministro de la Guerra en 1934, sofocar la insurrección asturiana de octubre, para lo que contó con Franco como asesor personal. Este comportamiento parece indicar que el bolchevismo solamente le interesaba mientras continuara siendo solamente un experimento exótico.

Un notario español en Rusia se convierte en uno de los mayores éxitos de la editorial Cénit, editorial impulsada por intelectuales de izquierda y un referente en la divulgación del pensamiento marxista. 
 

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Última actualización: 20 de Enero de 2026