Defensa de la tesis doctoral de Ana Pantoja Pérez

Horario
  • Lunes 27 de abril de 2026
  • A las 11:30
Lugar

Ana Pantoja Pérez, doctoranda del programa de Evolución Humana: Paleoecología del Cuaternario y técnicas geofísicas aplicadas en la investigación (interuniversitario), defenderá su tesis doctoral titulada “Los cráneos de la Sima de los Huesos (Sierra de Atapuerca. Burgos)”, dirigida por Juan Luis Arsuaga Ferreras, el lunes 27 de abril de 2026 a las 11:30 horas en el salón de actos del Centro Nacional sobre Evolución Humana (CENIEH) y telemáticamente a través de Zoom en este enlace con ID de reunión: 955 7580 7872. 

Esta tesis doctoral se centra en el estudio de los cráneos de la Sima de los Huesos (Atapuerca, Burgos), uno de los yacimientos más importantes del mundo para comprender la evolución humana durante el Pleistoceno medio. A partir de cerca de 2.000 fragmentos craneales, se han identificado al menos 21 individuos, lo que permite analizar con gran fiabilidad cómo era esta población.

El trabajo combina distintas aproximaciones complementarias. Por un lado, se han realizado reconstrucciones digitales en 3D, que han permitido integrar los fragmentos y obtener modelos fiables de los cráneos. Sobre esta base, se ha llevado a cabo una descripción anatómica detallada, junto con análisis cuantitativos de las medidas y de la forma del cráneo, tanto de la bóveda como del esqueleto facial. Además, se han estudiado con especial detalle regiones clave como el torus supraorbitario (situado por encima de las órbitas) y la parte posterior del cráneo (el hueso occipital), fundamentales para interpretar la evolución humana.

Los resultados permiten conocer mejor cómo variaban entre sí estos individuos, si existían diferencias entre hombres y mujeres y cuál es su lugar en la evolución del género Homo. Se ha podido estimar el sexo de aproximadamente la mitad de los individuos adultos, con una proporción equilibrada entre hombres y mujeres. En conjunto, esta población presenta niveles de variabilidad similares a los de los humanos actuales, aunque algunas dimensiones del cráneo, especialmente las anchuras, muestran gran variabilidad. 

Desde el punto de vista de la forma, los cráneos muestran un patrón bastante uniforme y estable a lo largo del desarrollo. Su configuración es intermedia entre especies más antiguas como Homo erectus, los neandertales y los humanos actuales, lo que sugiere que esta morfología craneal podría ser la del ancestro común a los linajes de neandertales y Homo sapiens.

En el esqueleto facial, la cara, los individuos presentan una clara afinidad con los neandertales, aunque conservan una combinación propia de rasgos. Las principales diferencias se concentran en la región situada bajo los ojos, la placa infraorbitaria, donde varía la forma de la superficie facial. Destaca especialmente el caso de la Cara 7, que combina una depresión marcada con una proyección hacia delante de la parte media de la cara, una combinación que podría representar una fase de transición en la evolución de la cara humana en Europa hacia el patrón neandertal.

El análisis del torus frontal y del hueso occipital refuerza esta interpretación. Ambas regiones muestran características próximas a las de los neandertales, aunque todavía no completamente desarrolladas. En el caso del hueso occipital, además, se observan rasgos en la composición interna del hueso que ya apuntan hacia la organización típica de este linaje.

En conjunto, estos resultados sitúan a la población de la Sima de los Huesos en una posición clave dentro de la evolución humana, aportando información fundamental sobre los procesos que condujeron a la aparición de los neandertales.
 

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Última actualización: 16 de abril de 2026