Defensa de la tesis doctoral de Clara Ersilia Messana
- Martes 23 de enero de 2018
- A las 10:00
- Facultad de Educación. Salón de Actos
La doctoranda del Programa de Educación Clara Ersilia Messana defiende su tesis doctoral “Enseñar a estudiar: clave estratégica para promover la inclusión. Intervención con los futuros maestros de la escuela primaria”. Esta tesis ha sido dirigida por Raquel Casado Muñoz y Fernando Lezcano.
Los rápidos cambios que afectan a la sociedad en las últimas décadas también han influido en los profesores en activo y en los futuros docentes, que requieren de un aumento de las competencias profesionales, en su formación inicial.
El profesorado ya ha tenido que cambiar su forma de enseñar para adaptarse a la transición de una escuela del conocimiento a la escuela de las competencias.
Este nuevo rol, del profesor responsable e implicado con la inclusión educativa, requiere de una formación específica orientada a la adquisición de estrategias y técnicas educativas adaptadas para relacionarse con la diversidad de los estudiantes. Diferencias en la cultura, la capacidad, el interés, en los valores… son algunos de los elementos diferenciadores.
Los maestros se encuentran al frente de una escuela que debe proporcionar una mayor autonomía en la enseñanza, la investigación y el desarrollo; docentes capaces de interpretar la realidad, reflexionar sobre sus propias prácticas de enseñanza, colaborar con colegas y encontrar soluciones eficaces.
El proceso de inclusión en la educación y apoyo a los niños dentro del sistema de educación, en virtud de sus características individuales y con independencia de la presencia de condiciones de vulnerabilidad, se encuentra en las distintas etapas.
El presente trabajo de tesis trata de capturar una imagen epistemológica y metodológica relativa a la educación inclusiva y a enseñar a estudiar.
Una intervención educativa que se basa en la activación de las habilidades metacognitivas es una ayuda no sólo para la regulación de las tareas de una manera eficaz y autónoma, a realizar por el alumno, sino para el desarrollo de la autonomía en el aprendizaje, para fortalecer la eficacia y la motivación para aprender.
El ambiente de una escuela inclusiva puede dar al alumnado la oportunidad de conocer, aceptar y promover la diversidad. Los alumnos se convierten en un activo para el sistema de educación, ayudando a combatir la discriminación y para construir una sociedad abierta y acogedora, teniendo en cuenta la voz de todos y cada uno de sus miembros.
Última actualización: 22 de enero de 2018