Dos proyectos de la UBU contribuyen a la digitalización del ciclo del agua en Burgos
Los investigadores han presentado sus principales líneas de trabajo en una jornada organizada desde Aguas de Burgos

Investigadores de la Universidad de Burgos han presentado ante la ciudadanía las principales líneas de trabajo de dos de los proyectos integrados en el programa de Digitalización del Ciclo Urbano del Agua en Burgos, llevado a cabo desde Aguas de Burgos.
En una jornada organizada por el Ayuntamiento de Burgos en colaboración con la UBU, Javier García Lomillo, responsable de Laboratorio de Aguas de Burgos, y David Rodríguez Lázaro, director del Centro de Patógenos Emergentes y Salud Global de la Universidad de Burgos, han presentado los resultados de cuatro años de trabajo realizados en el marco de un consorcio firmado entre la Universidad y la Sociedad Municipal en los que se han analizado las aguas residuales de Burgos en busca de agentes bacterianos y víricos, con especial atención entre estos últimos al SARS-CoV-2. En estos análisis se detectaron “incrementos de esos agentes infecciosos que se correlacionaban directamente con la aparición de casos posteriores -en torno a una semana después- de los casos clínicos tanto del SARS-CoV-2 como de otros agentes respiratorios como el de la gripe”, explican, de manera que se pudo comprobar que “teníamos una capacidad predictiva para poder anticipar de una manera global el incremento de casos clínicos”, contando así con una herramienta de predicción incruenta y global sobre toda la población.
Por su parte, los investigadores de la UBU Antonio J. Canepa Oneto, profesor permanente laboral, y Patricia de la Fuente Gamero, Personal Docente Investigador, han mostrado ante el público la metodología que han diseñado para la recopilación de bioindicadores que sirvan para medir los efectos positivos que puedan tener las acciones llevadas a cabo desde Aguas de Burgos en las masas de agua. Este estudio se realizará durante los próximos cinco años y en él será fundamental la colaboración de la ciudadanía, que participará no sólo “como receptores pasivos de la información a través de diferentes mecanismos de divulgación, sino que ocupará un rol activo aportando datos a través de herramientas de Ciencia Ciudadana”, apuntan. La recopilación de datos se llevará a cabo en los ríos Arlanzón, Vena y Ubierna, todos los cuales serán accesibles a través de un portal online, junto a otras acciones como monitoreo de biodiversidad y acciones participativas como un biomaratón.

Estos estudios se engloban en el proyecto de Digitalización del ciclo del agua en Burgos, liderado por Aguas de Burgos. “Un proyecto colaborativo y transformador”, como lo ha calificado Antonio García Pastrana, gerente de Aguas de Burgos, que engloba a su vez los proyectos DIGITAGUABUR y +WeBur, financiados con algo más de 12 millones de euros en la primera y tercera convocatoria de los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) de la Unión Europea. Pastrana ha puesto de relieve que se trata de un proyecto “muy ambicioso” que, además, “ha sido reconocido como uno de los proyectos emblemáticos por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y premiado en 2025 como el mejor proyecto de digitalización de toda España”.
En este contexto, el rector de la Universidad de Burgos, José Miguel García, ha defendido el papel de la Universidad de Burgos como agente que “aporta valor a la sociedad en múltiples aspectos y de manera especial en lo referente a sostenibilidad e innovación” y ha destacado la importancia de la digitalización “para tomar mejores decisiones y más rápidas y para mejorar la eficiencia en el uso de este recurso tan relevante, incluso crítico”, ha añadido. Por su parte, presidente de Aguas de Burgos, Juan Manuel Manso Villalaín, ha subrayado la gran calidad de la gestión del agua en Burgos, “la primera en España en calidad de su agua potable y una de las primeras en la calidad del afluente que se vierte a nuestros ríos”, ha afirmado. Como ejemplo de ello, Manso ha recordado que el año pasado, durante el cero energético que se sufrió en toda la península, “ningún ciudadano burgalés se enteró de que esto había pasado porque no tuviera agua”. Ha explicado así que el sistema de emergencia se puso en marcha de manera inmediata y permitió recuperar la gestión autónoma de todos los sistemas en un tiempo récord. Algo que ocurrió, ha asegurado el presidente de Aguas de Burgos, “no por casualidad, sino porque nos anticipamos a los problemas y cuidamos nuestros recursos”, lo que se tratará de seguir mejorando “con la digitalización y la innovación y gracias a la colaboración con la Universidad de Burgos”.
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Última actualización: 26 de marzo de 2026