Lecturas que unen generaciones
Los residentes de Cordia y estudiantes del Grado en Español concluyen con emoción la primera edición del club de lectura intergeneracional

Es como si se conocieran de toda la vida. Nada más llegar al último día del club de lectura intergeneracional, eso es lo que más llama la atención. En esta ocasión han pasado dos semanas desde la última vez que se vieron y las primeras palabras que salen de las bocas de todos son sobre las ganas que tenían de verse y lo que se han echado de menos. Hablamos de personas mayores que viven en la residencia Cordia de la Fundación Caja de Burgos y de estudiantes del Grado en Español: Lengua y Literatura. “Maravilla ver cómo una actividad intergeneracional puede conseguir generar tanto cariño entre personas, a priori, tan diferentes”, asegura la responsable del Programa de Acercamiento Intergeneracional de la UBU, Lourdes Bustamante.
El club de lectura comenzó en el mes de febrero de la mano de la profesora del Grado en Español M.ª Cristina Pérez Múgica en colaboración con el Programa de Acercamiento Intergeneracional. La profesora seleccionó varios cuentos que cada persona tuvo que leer para después ponerlos en común y comentarlos en las reuniones. Los cuentos elegidos fueron “La tata”, de Carmen Martín Gaite; “El amigo de Él y Ella”, de Miguel Mihura; “Cosas de cojos”, de Virgilio Piñera; “La despedida”, de Ignacio Aldecoa; “El guardagujas”, de Juan José Arreola; “La lección de dibujo”, de Silvina Ocampo; “La fotografía”, de Enrique Amorim; y “Navidad sin ambiente”, de Miguel Delibes.
El último día, ante la obra de Delibes, “fue precioso ver cómo, guiados por la profesora, que iba lanzando preguntas, todos respondían” explica Bustamante. Los participantes hablaban de la historia y sus protagonistas como si de sus propios vecinos se tratara, “y además lo hacían con total confianza y libertad, opinando sobre el cuento y relacionándolo con sus propias vivencias”, añade.

Tras la última lectura se celebró un acto de graduación diferente, en el que el alumnado regaló a cada mayor una pulsera de su Facultad y una chapa del Grado. Además, les dedicaron unos emotivos párrafos escritos por ellos mismos. Entre otras muchas cosas, uno de ellos, Jesús, señaló: “Creí que venía para hablar y decir muchas cosas sobre literatura, pero realmente me di cuenta de que ellos lo debían decir todo, ellos son la verdadera literatura de la vida”. Hugo, por su parte, añadió que “el tiempo con vosotros ha sido un auténtico oasis en el transcurso de unos meses marcados por la rutina”. “Me da mucha pena despedirme de vosotros, pero quiero pensar que me llevo una pequeña maleta con los relatos, las anécdotas que habéis contado, los pequeños debates, los consejos y las reflexiones que hemos hecho”, dijo Verónica. La profesora Pérez Múgica reconoció que se sentía “infinitamente agradecida por una experiencia que nos ha brindado la oportunidad de recordar que la literatura no es una materia académica, fría y detenida en el tiempo, sino vida intensa que late con fuerza”.
Por su parte, las personas mayores también les dedicaron algunas palabras cargadas de emoción y les regalaron algunos consejos: “Poneos metas cortas y salid de vuestra zona de confort, es lo más divertido”. Uno de los participantes mayores también regaló a la profesora una lista de refranes antiguos que ella compartirá con su alumnado.
Todos se despidieron con la ilusión de poder retomar esta actividad el curso que viene y con la cabeza y el corazón cargados de experiencias compartidas difíciles de olvidar.
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Última actualización: 13 de mayo de 2026