El entorno social marca las vocaciones científicas más que el gusto personal

Sentirse capaz y validado pesa más que el gusto por la materia a la hora de desarrollar una identidad científica. Un estudio con cerca de 500 adolescentes revela que la autoeficacia y el reconocimiento social son los factores clave

Sentirse una "persona de ciencias" depende mucho menos del gusto por la materia de lo que se creía hasta ahora. Una investigación de la Universidad de Burgos (UBU) junto a la Complutense de Madrid (UCM) revela que la identidad científica en los jóvenes se construye sobre dos pilares: la confianza en las propias capacidades y el reconocimiento del entorno social.

El estudio ha sido liderado por Radu Bogdan Toma, profesor de la Universidad de Burgos, que propone una herramienta validada para poder medir este sentimiento y nos permite repensar la manera de despertar vocaciones STEM (acrónimo en inglés Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), en un trabajo realizado junto a Ana Isabel Muñoz Domínguez y Pedro J. Sánchez Gómez, ambos de la UCM.

Los dos motores de “ser de ciencias”

Tras analizar una muestra de 500 estudiantes de Secundaria, los investigadores proponen un modelo que simplifica la visión de la identidad científica frente a teorías previas mucho más complejas. Según los resultados, la identidad científica se apoya en dos componentes principales: el desempeño autopercibido, que se refiere a la confianza del alumnado en que pueden entender leyes científicas y completar sus tareas con éxito y el reconocimiento de su entorno, el factor más robusto e importante, consistente en que el o la joven sienta que sus amigos, familia y profesores lo perciben o validan como “alguien de ciencias”.

En cambio, el interés o gusto personal por una asignatura o carrera científica no resultan determinantes. Aunque es positivo que al alumno o la alumna le gusten las ciencias, los datos indican que este aspecto no es un indicador directo de la misma, algo en que confundían muchos estudios anteriores y podría haber dificultado el desarrollo de intervenciones efectivas para el desarrollo de las vocaciones científicas. 

Una identidad que evoluciona con la edad

La identidad científica también cambia con la edad. Según los resultados obtenidos, a medida que los estudiantes avanzan de curso en la Secundaria, su confianza en sus propias capacidades tiende a disminuir. Es entonces cuando el reconocimiento del entorno pasa a ser realmente relevante. Conforme esa dificultad aumenta y la confianza se debilita, el reconocimiento social gana peso para el desarrollo de su identidad científica. En otras palabras, la identidad es dinámica y fluctúa: lo que empieza sostenido por la confianza personal, termina desarrollándose por el reconocimiento social.
Un desafío que comienza en Primaria y se define en Secundaria

Los investigadores advierten de que la falta de interés por las ciencias no surge de manera repentina, sino que se inicia en etapas tempranas del desarrollo educativo. Este desinterés afecta a entre el 60 % y el 80 % del alumnado durante la Educación Primaria, como lo muestra un estudio realizado con una muestra de 1012 estudiantes, en el que se constata que en 3º de Primaria, con niños y niñas de 8 y 9 años, ya se detectan señales claras de desafección hacia la ciencia, especialmente entre las alumnas.

En otro estudio elaborado junto a Iraya Yañez Pérez, también de la UBU, los investigadores resaltan la necesidad de intervenciones basadas en teorías de la identidad científica, implementadas desde la etapa de Educación Primaria. Estas intervenciones deberían centrarse en dos objetivos: fortalecer la autoeficacia del alumno —su convicción de que es capaz de superar desafíos en el aprendizaje de la ciencia— y promover un reconocimiento social activo por parte de profesores y familias.

Referencias

Toma, R. B., Muñoz-Domínguez, A. I., y Sánchez-Gómez, P. J. (2026). Desafíos en la conceptualización y medición de la identidad científica: Validación del Cuestionario de Identidad Científica. Revista Eureka sobre Enseñanza y Divulgación de las Ciencias, 23(1), 1105.

Toma, R. B., y Yánez-Pérez, I. (2025). Determinantes en la elección de materias optativas de ciencias. Revista de Educación, (409), 391-410.

Toma, R. B. (2024). Elementary school students’ interests and attitudes towards biology and physics. Journal of Biological Education, 58(4), 972-983.

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Última actualización: 24 de junio de 2026