“Ofrecemos oportunidades con perfiles de muy alta cualificación”
La presidente de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, Isabel Valldecabres Ortiz, explica en una entrevista las oportunidades laborales que ofrece la FNMT y el futuro de la entidad
Con motivo de la firma del convenio entre la Universidad de Burgos y la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, su presidenta, Isabel Valldecabres Ortiz, compartió en una entrevista la labor que desarrolla la FNMT -con alto valor tecnológico en un sector estratégico-, las posibilidades profesionales que ofrece el acuerdo alcanzado con la UBU y el futuro del dinero físico y de la propia Fábrica.
Pensamos que la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre solo hace dinero, que no es poco, pero la realidad es que está labor va mucho más allá. ¿A qué se dedica la fábrica nacional de moneda y timbre?
La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre - Real Casa de la Moneda es bien conocida en Burgos, y ahora es conocida en el mundo entero por como La Casa de Papel, pero vosotros fuisteis los primeros en conocernos. Y, efectivamente, lo que inicialmente fue un proyecto estrictamente industrial de soporte al sistema monetario español para fabricar papel de billetes y papel de elementos de seguridad, porque hacemos también los pasaportes aquí, se ha convertido en una entidad mucho más compleja. Tiene una parte muy tradicional, un alma muy tradicional de producto físico, de seguridad, de confianza frente a terceros, porque hacemos desde los pasaportes a los documentos de identidad, a los carnés de conducir, las loterías, los sellos, etcétera, a ser también una empresa de servicios, de servicios siempre al ciudadano, pero nosotros los prestamos básicamente a las administraciones que nos lo requieren, porque las administraciones no siempre tienen los perfiles ni las capacidades para prestar ese servicio.
Desde que en España se impulsó la administración electrónica, la Fábrica de Moneda y Timbre ha sido un socio fundamental. Nosotros hacemos los certificados que los ciudadanos tienen para poder autenticarse en todas las páginas de la administración, también para firmar las solicitudes, la declaración de la renta -en estos días muchos lo estarán utilizando-, o el Bono Cultural Joven, que hemos hecho para que los más jóvenes de nuestro país tengan también certificado para poder solicitar esta ayuda. Pero por supuesto, también a las empresas. Tenemos un certificado que permite a los representantes de las empresas identificarse ante la administración y prestar sus servicios.
Y a partir de ese proyecto inicial de los años 90 nosotros hemos ido desarrollando nuevos servicios. La llegada de los fondos europeos también ha sido importante para ayudar a desarrollar, por ejemplo, el paso del DNI físico al DNI en el móvil, los certificados digitales o una aplicación para que pudiéramos descargar el certificado en la aplicación u obtenerlo simplemente con vídeo acreditación y no tener que desplazarnos a una oficina. Y así vamos creciendo, con muchos más proyectos que hay en cartera, porque la verdad es que las posibilidades hoy en día son infinitas.
¿Cómo ha sido esa evolución de una papelera clásica muy apegada a lo físico, como decías, a toda esta revolución tecnológica que incluso se encuentra detrás de algo tan cotidiano como un billete?
Efectivamente, nosotros cuando cogemos un billete o una moneda lo único que hacemos es pagar. Normalmente nadie se fija en el diseño, las marcas de agua, los más de 35 componentes de seguridad que están detrás de ese billete. Pero si alguien tuvo la oportunidad el año pasado de ver en el Arco de Santa María una exposición que hicimos sobre la Fábrica de Moneda y Timbre, y pudo, que no es sencillo porque somos una infraestructura muy particular de seguridad, entrar en la Fábrica ahora no reconocería el espacio. Ni los que eran trabajadores de la Fábrica serían capaces de reconocer el espacio, porque la manera en que se produce hoy en día ese papel de billetes es absolutamente tecnológica. Nuestros operarios son personal muy cualificado. Están detrás de pantallas de ordenador, garantizando la seguridad y la trazabilidad de todo el proceso de fabricación, que está súper controlada por razones de calidad y de seguridad por el Banco Central Europeo.
Y, por supuesto, la manera de producir ha cambiado totalmente. Los avances tecnológicos permiten incorporar elementos y el Banco Central los pide y nosotros los hacemos. Pero además hemos sabido pasar de lo más clásico a lo más moderno. Yo creo que desde que empezamos como Real Casa de la Moneda hace 400 años hasta el día de hoy, nuestra empresa ha sabido adaptarse al tiempo. Es muy flexible en ese sentido. Las posibilidades de formación en competencias tecnológicas son grandes y entonces la plantilla se va adaptando. Nosotros tenemos todo tipo de perfiles, y eso está muy bien, la transferencia del conocimiento por parte de los mayores a los más jóvenes.
Eso nos ha permitido, por ejemplo, salir del espacio de confort de fabricar euros o en su día los billetes en pesetas a fabricar billetes para muchísimos otros países del mundo.
En esta necesidad constante de adaptación de formación las universidades juegan un papel clave. ¿Qué puede ofrecer la Universidad de Burgos a la Fábrica Nacional?
Mira si puede ofrecer capacidad la Universidad de Burgos a la Fábrica de Moneda y Timbre que el primer convenio que hemos firmado con una universidad en España es con vosotros, con la Universidad de Burgos. Teníamos claro que lo que representa la Fábrica de Papel en la industria española, y en la de Burgos en particular, es muy relevante.
Por eso, lo que queremos con este convenio que vamos a firmar con la universidad es que los alumnos puedan realizar sus prácticas con nosotros, las prácticas curriculares, pero también las extracurriculares. Para nosotros será una oportunidad también de que la Fábrica se dé a conocer a los estudiantes de esta universidad, que son de todas partes de España o del mundo, y que en algún momento quieran venir a trabajar con nosotros y ofrecer sus capacidades y sus ideas.
Además, con todo lo que explicabas que hace la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, ¿podemos decir que en ella caben prácticamente todos los perfiles académicos posibles?
Totalmente. El convenio de prácticas que vamos a firmar ofrece la oportunidad de realizar prácticas no solo en la sede de la fábrica de Burgos, sino también en nuestra sede en Madrid. Nosotros somos más de 1.300 trabajadores entre Madrid y Burgos. Aquí también hay departamento de recursos humanos, también aquí tenemos I+D, departamento de calidad, etcétera. Es decir, aquí hay una diversidad importante. Además, el Centro Tecnológico de Burgos que abrimos el año pasado ofrece unas oportunidades que no son casi conocidas y tiene perfiles de muy alta cualificación.
Todo esto nos encantaría que pudiera conocerlo bien la comunidad universitaria y luego realizar en el futuro proyectos conjuntos de investigación y prácticas, más allá de las prácticas.
¿Cuál es el futuro, el futuro del dinero físico y el futuro también de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre?
El futuro será lo que la gente quiera. Y nosotros no nos resistimos a los cambios, somos capaces de adaptarnos. Pero sí es cierto que el conocimiento que tenemos de por dónde va el mercado y las tendencias de consumo nos hace ser más cautos que lo que algunas empresas de tarjetas de crédito o de medios de pagos digitales piensan. El mundo ha tenido ataques y hackeos informáticos de tal calibre que la dependencia absoluta de un medio nos hace muy vulnerables. Y de eso se han dado cuenta las administraciones y los gobiernos. También nos dicen que tenemos que tener autonomía en el sistema de pagos, en la accesibilidad de los pagos al ciudadano.
Ahora va a salir un euro digital. El Banco Central Europeo lo viene anunciando y lo que ha dicho en su proyecto es que el dinero de curso legal tiene que ser físico y digital. Ninguno suple al otro. Te voy a dar un detalle: nosotros en la Fábrica hemos recuperado las cantidades de acuñación de moneda previas a la pandemia. Una de cada tres monedas en Europa se acuña en la Fábrica de Moneda y Timbre de Madrid. No todo el mundo está digitalizado ni bancarizado. A la gente joven le gusta pagar con medios de pago digitales, pero ahorran en físico porque si no, si lo tienen todo metido en la cartera, se lo gastan.
Y luego hemos descubierto que países que pensábamos que iban a ser los más avanzados en la digitalización del pago han incorporado el derecho al efectivo. En la Fábrica de Madrid fabricamos las monedas de Dinamarca y de Suecia. Estamos haciendo también para países que han visto la guerra de Ucrania cerca, han visto apagones y hackeos y que consideran que un medio de pago físico sigue siendo una opción necesaria.
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Última actualización: 23 de junio de 2026