La primera promoción de Medicina de la UBU celebra el Día de la Profesión Médica apelando a la empatía y la vocación

Siete de los 107 estudiantes del grado comparten sus motivaciones, marcadas por el espíritu de servicio y el compromiso con la humanización sanitaria

La Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Burgos (UBU) se suma este 30 de octubre a la celebración del Día Internacional de la Profesión Médica. En este curso histórico, marcado por el inicio de las clases del Grado en Medicina el 7 de septiembre de 2026, la institución rinde homenaje al compromiso ético y la labor humanitaria de los profesionales sanitarios. 

Para aportar su visión sobre la profesión, siete estudiantes han compartido sus reflexiones. En sus aportaciones, los futuros facultativos destacan tres pilares fundamentales que han motivado su decisión: la vocación de servicio, el rigor de la ciencia y la empatía para comprender el sufrimiento humano más allá de los diagnósticos clínicos. 

En sus declaraciones, reclaman una medicina cercana que evite la deshumanización y trate a cada enfermo como una persona, concibiendo su labor como una entrega a la sociedad. Aunque asumen plenamente que se enfrentan a un camino largo y exigente, mantienen la convicción de que el esfuerzo merecerá la pena. 

Aprovechando esta conmemoración, la Facultad y la coordinación del grado subrayan la necesidad de seguir trabajando unidos para garantizar una formación médica de alta calidad, fundamentada tanto en la evidencia científica y la innovación tecnológica como en el trato humano imprescindible en la sanidad. 

30 de octubre. Día Internacional de la Profesión Médica

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Profesión Médica, desde la coordinación del Grado en Medicina, este curso tan especial, en el que hemos inaugurado el Grado en Medicina por la Universidad de Burgos, desde la Facultad de Ciencias de la Salud, queremos celebrar por primera vez este día, aprobado en noviembre de 2020 por la Asociación Médica Mundial (WMA) a partir de la iniciativa del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España (Organización Médica Colegial - OMC), órgano que reúne a los 52 Colegios Oficiales de Médicos de todas las provincias de España. 

El 30 de noviembre tiene como objetivo rendir homenaje al compromiso, la vocación y la labor humanitaria de los profesionales de la medicina al servicio de la salud, el bienestar de las personas y la defensa de los valores éticos de la profesión.

La práctica médica es un acto de responsabilidad social que influye directamente en la calidad de vida de las personas y en la cohesión de nuestra sociedad. No hay duda del profundo impacto de la Medicina en todas las dimensiones de la sociedad: desde el bienestar individual hasta el desarrollo económico, social y político de un país. El conocimiento médico no solo salva vidas, sino que impulsa avances científicos y tecnológicos que mejoran la calidad de vida de toda la población. Además, los profesionales de la medicina juegan un rol activo en la educación sanitaria, contribuyendo a la prevención de enfermedades y la promoción de hábitos de vida saludables. 

Iniciar los estudios de Medicina en una época de profundas transformaciones, incertidumbres y exigencias crecientes significa prepararse para una profesión que ya no solo exige excelencia científica, sino también una gran capacidad de adaptación y un rol activo en la transformación del sistema sanitario.

Teniendo en cuenta esta realidad el estudiantado del Grado en Medicina por la Universidad de Burgos, procedente de distintas partes del territorio español, desea adherirse a esta celebración aportando sus reflexiones sobre las motivaciones que los llevó a elegir la profesión médica, en un momento actual tan complejo y exigente, y lo que esperan de ella. 

Siete estudiantes en representación de los 107 que forman parte de la primera promoción del grado, que comenzó sus clases el 7 de septiembre de 2026, comparten con nosotros sus sueños y deseos.

En estas aportaciones, los y las estudiantes han reflejado, cada uno a su manera, los pilares fundamentales de la profesión: la vocación de servicio como el motor que ha impulsado a estos y estas jóvenes a ocupar nuestras aulas; la ciencia, haciendo referencia al rigor clínico, la investigación, la evidencia y la formación constantes; y la empatía que aporta la capacidad de ver la realidad y el sufrimiento humano, más allá del diagnóstico. Asimismo, son conscientes de que el camino que les queda por recorrer, durante estos seis cursos, será largo y sacrificado, si bien creen verdaderamente que merecerá la pena.
Ahora que el grado está implantado, universidad y profesionales de la medicina debemos seguir trabajando unidos para garantizar una formación médica de alta calidad, actualizada y adaptada a las necesidades reales del sistema de salud. Una formación desde el compromiso ético y social, la evidencia científica, la innovación tecnológica y la humanización de la asistencia sanitaria.

En este día, el equipo decanal de la Facultad de Ciencias de la Salud, la coordinación y profesorado del Grado en Medicina, implicados en la formación de profesionales de la medicina del futuro, queremos felicitar a todos los y las profesionales de la medicina y estudiantes del grado, recordando, reconociendo y apoyando la importancia de la profesión médica como un pilar fundamental del bienestar social.

¡FELIZ DÍA!

Noelia Caballero Fina

Desde que tengo memoria, cuando alguien me preguntaba qué quería estudiar de mayor, mi respuesta era siempre la misma: Medicina. Lo que empezó siendo una respuesta de niña fue creciendo conmigo hasta convertirse en una realidad. Aun así, a la hora de elegir qué estudiar, me hice muchas veces la pregunta que ahora me toca contestar: ¿por qué Medicina? 

Para mí, ser médica no consiste solo en pasar consulta y atender a pacientes. Es acompañar a una persona hasta el final, aunque no podamos salvarle la vida. Es devolver la esperanza a quienes más la necesitan y dar todo de ti para que se recuperen. Hay algo muy bonito en poder estar al lado de alguien en el momento en que más vulnerable se siente. 
Creo que el hospital, a pesar de lo duro que puede ser, saca lo mejor de las personas: la generosidad de quien cuida, la fuerza de quien lucha y la unión de las familias. Es también el lugar donde comienza una nueva vida. Poder formar parte, aunque sea una pequeña parte, de los momentos más difíciles y más felices de tantas personas me parece un privilegio enorme. 

Sé que es un camino largo y sacrificado, pero espero que el día de mañana me dé la oportunidad de ejercer una medicina cercana, en la que cada paciente sea una persona y no un caso más. Me gustaría seguir aprendiendo durante toda mi vida profesional y ser un apoyo para quien me necesite. 

Porque, como dice la frase, "quien no vive para servir, no sirve para vivir". Con esa convicción quiero recorrer este camino, con la ilusión de poder cambiar vidas y, con ellas, la forma de ver la vida. 

Felipe Ren Silva

Hola, soy Felipe Ren Silva y he venido desde Jerez de la Frontera para estudiar Medicina. La Medicina me ha atraído desde que soy pequeño porque siempre me ha atraído el hecho de resolver y tratar los problemas de la salud, aunque una vez me he ido haciendo más mayor no solo era importante este hecho sino también el de dar segundas oportunidades a personas con familia, amigos, pareja y planes a futuro como yo y que sin médicos y médicas no la tendrían. 

De esta profesión espero evidentemente una exigencia altísima y una dedicación grande, pero a la vez bonita y reconfortante unas veces, a la vez que triste en otras ocasiones. Este oficio para mí representa dar lo máximo a otras personas y dedicar tu vida a salvar la de otros junto a su futuro y la felicidad de aquellos que lo rodean.

Carmen Martí Reig

No recuerdo mi vida sin el pensamiento de querer ser médico. Supongo que es lo que llaman vocación; nací por y para esto. Si tuviera que explicar el porqué de mi decisión, solo podría decir que no hay mejor manera de ponerse al servicio de las personas que sacrificar tu vida para poder aliviar en la medida de lo posible el sufrimiento humano. 

Porque eso es la Medicina: servicio. Requiere humildad, porque no lo sabemos todo; liderazgo, porque hay que tomar decisiones que cambiarán la vida de alguien; fuerza y valor, porque cuando un paciente muere, el médico es el primero que lo sufre. Requiere curiosidad y fascinación ante el cuerpo humano, y ganas de seguir aprendiendo. Pero lo más importante, requiere empatía y amor, porque estás tratando a una persona con la misma dignidad y con la misma necesidad de ser querido y cuidado que todos nosotros. 

El haber vivido en el tercer mundo me ha hecho darme cuenta de que muchos profesionales pasan por alto esto último. Como consecuencia, los pacientes sufren su enfermedad acompañada del rechazo y la deshumanización que profesan los médicos hacia ellos.

Por eso, me gustaría poder ser un pilar para mis pacientes, una palabra de alivio, un rayo de esperanza en el sufrimiento. Espero que mi sacrificio valga la pena y que muchos se vean recompensados por ello.

Por eso, en este día de la profesión médica, espero que podamos recordar que, sin médicos, la sociedad se muere. Y qué mejor que proteger y apoyar esta vocación a toda costa. Como muchos médicos, yo lo he dejado todo por la Medicina, y sé que valdrá la pena. Espero que la gente también lo deje todo por apoyarnos.

Antonio Godoy Bravo

"Para ser médico hay que ser listo y estudiar mucho". Esta frase es muy repetida y, en parte, es cierta, hay que estudiar mucho. Sin embargo, no es tan cierto que necesariamente haya que ser listo. 

Se puede ser médico sin ser un genio, porque, la profesión médica no es una profesión donde lo único importante es saber medicina. Esto es crucial, pero hay un factor que es igual o aún más necesario: el componente humano. 

Los médicos y los que aspiramos a serlo debemos ser conscientes de que trabajamos con vidas humanas. No obstante, hay obstáculos que dificultan esto: guardias interminables, poco tiempo de consulta, la costumbre... Lo que para un médico es algo rutinario, para un paciente puede suponer un cambio drástico en su vida. Es por ello que la empatía y el acompañamiento deben ser cosas imprescindibles en un buen médico.

La otra parte: la formación. Estudiar la teoría y el afán por aprender también deben formar parte de los indispensables en un médico. Hay que saber mucho sobre muchas cosas y actualizarse continuamente, pues la ciencia no es estática y evoluciona constantemente. 

Principalmente por estas cosas descubrí en 4º de ESO mi vocación médica. Esta profesión aúna dos cosas que me encantan: aprender la ciencia y el mecanismo que hay en el interior de cada uno de nosotros y emplear ese conocimiento en ayudar y acompañar a personas que están pasando unos malos momentos. 

No sé qué me deparará el futuro, si investigación o medicina clínica, si ejerceré o no en Burgos o incluso si algún día todo esto me sobrepasará. Lo que sé es que espero que cada pequeño sacrificio que hagamos los alumnos de esta primera promoción sirva para engrandecer la Medicina y poder de esta forma mejorar la vida de las personas.

Leticia Gamero Armijo

Mi afán de estudiar Medicina no fue un proceso lineal. Como todas las personas, soy polifacética, y me han interesado muchas disciplinas. Sin embargo, pronto la vida me obligó a pasar por cuatro quirófanos por cosas más o menos graves. Estar en el hospital cada cierto tiempo resultaba tedioso, especialmente de pequeña, cuando no llegaba a entender del todo la gravedad de mis circunstancias.

Pero si algo sobra en una sala de espera o en una camilla de hospital en la que tienes que estar horas o días es el tiempo, que comencé a invertir en observar mi entorno. Lo que para mí era una molestia periódica era disruptivo y devastador para la camilla de al lado, o la normalidad de otros niños en oncología pediátrica. Entre todos se movía el personal sanitario, trabajando para hacer nuestra estancia lo más agradable y corta posible. 

Los hospitales pasaron de ser un lugar de estancamiento a referentes de trabajo duro, perseverancia y esperanza, rasgos que definen a su personal y sus pacientes, rasgos que espero adquirir yo en mi futuro profesional. 

Lucas López Gutiérrez

Desde pequeño siempre tuve claro que quería dedicarme a la Medicina. Para mí, esta profesión representa una mezcla perfecta de ciencia, empatía y servicio a los demás; una oportunidad real de estar al lado de las personas cuando más lo necesitan. De cara al futuro, espero poder seguir formándome con ilusión, mantener siempre la cercanía con los pacientes y afrontar cada reto diario con la responsabilidad y el compromiso que esta vocación exige.

Lucía Frías Linares

Para mí, ser médico significa mucho más que ejercer una profesión sanitaria. Significa convertirme en la persona que siempre he soñado ser. 

Este 30 de octubre celebro estar un pasito más cerca de aquello que siempre ha latido dentro de mí. Celebro que aquel sueño que un día parecía tan lejano comience, poco a poco, a convertirse en realidad. 

Que este mensaje sirva como recordatorio de que, aunque el camino no siempre sea llano, merece la pena cruzarlo. Merece la pena luchar por aquello que amas, por aquello que te mueve y que, de alguna manera, siempre ha formado parte de ti.

Galería multimedia

Compártelo
Si te gusta este contenido, compártelo en redes sociales para que lleguemos a más personas

Última actualización: 30 de octubre de 2026