El laboratorio de Evolución Humana de la UBU participa en un proyecto internacional sobre “longevidad excepcional”

El estudio analizará a personas mayores de 80 años que viven de forma independiente en entornos rurales

Investigador aplicando parte del protocolo en el laboratorio

El doctor Guillermo Zorrilla Revilla, investigador Juan de la Cierva en el laboratorio de Evolución Humana de la Universidad de Burgos (LEH), obtiene financiación para participar como socio regional en un nuevo proyecto de investigación internacional centrado en comprender los mecanismos biológicos, ecológicos y evolutivos que explican la longevidad excepcional en poblaciones rurales. La propuesta ha sido seleccionada en el marco del programa Doubly Labeled Water Isotope Grant program de la Duke University (Estados Unidos), consolidando así la proyección internacional de esta línea de investigación desarrollada en la institución burgalesa.

El proyecto, titulado “Metabolismo y envejecimiento saludable en poblaciones rurales longevas” (Metabolic Trade-offs and Successful Healthy Aging in Long-Lived Rural Populations) dará comienzo este año y se desarrollará de forma progresiva hasta completar el estudio, integrando trabajo de campo y análisis avanzados en fisiología humana. El carácter internacional del proyecto refuerza su capacidad para abordar el estudio del envejecimiento desde una perspectiva comparativa y multidisciplinar, situando además a la Universidad de Burgos en un entorno científico internacional de primer nivel, con interés en incorporar nuevas instituciones y ampliar los contextos de estudio más allá del ámbito estrictamente ibérico.

Más allá de las “zonas azules”

La investigación se enmarca en el estudio de poblaciones con alta concentración de personas longevas, tradicionalmente conocidas como “zonas azules”, como Okinawa (Japón), Región de Ogliastra en Cerdeña (Italia) o Loma Linda (Estados Unidos), pero pone el foco en contextos menos explorados: áreas rurales del noroeste de España con tasas excepcionalmente elevadas de centenarios. Estos territorios podrían responder a un posible “clúster de longevidad ibérico”, donde factores como la dieta tradicional, la actividad física integrada en la vida diaria y la cohesión social podrían desempeñar un papel clave en el envejecimiento saludable.

Un enfoque innovador sobre el envejecimiento

Parte del estudio con personas en zonas rurales, parte de entrevista para completar un diario de dieta y conductas relacionadas con su día a día. Imagen IA

A través de metodologías de vanguardia, como la técnica del agua doblemente marcada (DLW), considerada el estándar de oro para medir el gasto energético en condiciones reales, el equipo analizará cómo se distribuye la energía del organismo en edades avanzadas. El objetivo principal es responder a una cuestión central en la investigación del envejecimiento:
¿La longevidad excepcional se explica por un mayor gasto energético o por una mayor eficiencia metabólica?

Para ello, el estudio analizará a personas mayores de 80 años que viven de forma independiente en entornos rurales, evaluando su actividad física, metabolismo, estado inflamatorio, dieta y contexto social, con el fin de identificar los factores que favorecen un envejecimiento saludable y funcional.

Impacto científico y social

El estudio también busca contribuir a mejorar las estrategias de salud pública en sociedades cada vez más envejecidas. El envejecimiento poblacional es uno de los principales retos globales, con previsiones que apuntan a un aumento significativo de la población mayor en las próximas décadas. 

Comprender cómo algunas poblaciones alcanzan edades avanzadas con buena calidad de vida permitirá diseñar intervenciones más eficaces en prevención, estilo de vida y atención sanitaria.

Una apuesta estratégica del Grupo de Investigación

Con este proyecto, el Laboratorio de Evolución Humana de la Universidad de Burgos refuerza su línea de trabajo en ámbitos como la medicina evolutiva y la ecología humana, áreas en las que cuenta con una trayectoria consolidada y la capacidad investigadora necesaria para abordar preguntas emergentes desde una perspectiva interdisciplinar. Este grupo lleva varios años investigando la evolución de la longevidad humana a partir de distintos enfoques vinculados al metabolismo óseo. La integración de los resultados obtenidos hasta ahora con los previstos en este nuevo proyecto permitirá alcanzar una comprensión más precisa de este proceso en la evolución humana.

La iniciativa se desarrolla, además, en un contexto territorial especialmente relevante, lo que favorece el estudio de la longevidad en poblaciones rurales desde un enfoque comparativo, con potencial para generar conocimiento transferible a otros entornos.

El equipo se compone de un grupo interdisciplinar de investigadores que integra perfiles complementarios en biología humana, fisiología, evolución y salud. Entre ellos se encuentran Rebeca García González, Sergio Fuertes González y José Miguel Carretero Díaz, también del Laboratorio de Evolución Humana (LEH) de la Universidad de Burgos. A nivel internacional, el proyecto se complementa con la participación de Amanda McGrosky (Elon University-Estados Unidos), experta en energética humana y metodología DLW; Daniela Rodrigues (CIAS, Universidad de Coímbra-Portugal), especializada en biología humana y entornos saludables; y Herman Pontzer (Duke University-Estados Unidos), referente mundial en metabolismo y evolución humana.

La línea de trabajo del Guillermo Zorrilla Revilla, con marcada colaboración internacional, se sitúa en los ámbitos de la biología humana, la fisiología energética y el estudio evolutivo del envejecimiento. Su investigación se centra en analizar cómo el gasto energético y su distribución influyen en la salud y la funcionalidad a lo largo de la vida, integrando enfoques de la ecología humana y la medicina evolutiva.

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Última actualización: 12 de mayo de 2026