Hasta ‘la isla olvidada’ de África
Tres técnicas de la UBU viajan al Congo para participar en un proyecto de cooperación junto a la Fundación burgalesa Kivu Jambo–Proyecto Rubare

En el extremo este del Congo, en el centro del lago Kivu, se encuentra Idjwi, una isla que, casi milagrosamente, se ha mantenido a salvo del conflicto y la violencia estructural que azota al país africano desde hace décadas. Idjwi no tiene electricidad, saneamiento, agua potable ni transporte público, y su difícil acceso le ha valido el sobrenombre de “la isla olvidada de África”. En ella habita la tribu de los Bahavu, y hasta ella ha llegado también el trabajo de los burgaleses de la Fundación Kivu Jambo–Proyecto Rubare que, de la mano de la organización local Fundación Karibu, tratan de poner en marcha diferentes proyectos, muchos de ellos con las mujeres como principales agentes del desarrollo de la comunidad.
Hasta ese recóndito rincón llegará también la semana que viene un equipo de la Universidad de Burgos con el objetivo de detectar vías de colaboración para el futuro y con el firme deseo de que este sea el inicio de una relación mantenida en el tiempo con la comunidad, en la que puedan colaborar tanto estudiantes como docentes. “La posibilidad de conocer en terreno cualquier tipo de intervención nos permite ver qué docentes pueden involucrarse, en qué iniciativas, de qué forma se puede colaborar, o si van estudiantes, de qué perfiles encajan mejor”, explica Soraya Cámara, técnica del Centro de Cooperación y Acción Solidaria de la UBU. Señala también que, dadas las especiales características del contexto congoleño, de alta conflictividad, resulta necesario tener la certeza de que quienes participen en futuras colaboraciones no sufran ninguna incidencia.
En el grupo viajará también Lourdes Bustamante, responsable del Programa de Acercamiento Intergeneracional de la Universidad de Burgos, que indica que su función será la de visitar unos centros de acogida a personas mayores que se están comenzando a poner en marcha de la mano de las fundaciones que trabajan en terreno para tratar de detectar acciones en las que la experiencia de la UBU en este ámbito pueda ser de utilidad. “Son culturas muy diferentes y con recursos muy distintos, pero es posible que se pueda replicar alguna de las actividades intergeneracionales que hacemos aquí”, sostiene, al tiempo que apunta que la atención a las personas mayores suele ser un ámbito olvidado en las acciones de cooperación al desarrollo. Al equipo se suma también Luana Presti, técnica del Centro de Cooperación, que impartirá diferentes formaciones al personal local de la Fundación Karibu. “Queremos que ellos adquieran las capacidades para seguir trabajando en cooperación, y también que entiendan las exigencias de los financiadores”. Para ello se llevarán a cabo sesiones tanto acerca de la identificación de necesidades como en la formulación de proyectos, “para que ellos puedan reconocer los desafíos que tienen y convertirlo en un proyecto”, así como sobre la fase de implementación y evaluación, con el fin de lograr que finalmente redacten algún borrador de un proyecto de cooperación adaptado a su realidad y financiadores.

Además, colaborarán en la identificación de un proyecto de cooperación que se desarrollará desde la Fundación Kivu Jambo–Proyecto Rubare y que consiste en la puesta en marcha de una cooperativa de mujeres dedicada a la transformación y comercialización de la producción de piña y mango. Actualmente ya está conformado el grupo de 50 mujeres que gestionarán la cooperativa, las cuales han elegido ya a su junta directiva, “y nosotras vamos a tratar de crear red, identidad y fortalecer su autoestima”, asegura Cámara, puntualizando también que muchas de ellas han llegado a la isla huyendo de situaciones de violencia que se dan en todo el país. En muchos casos “no tienen familia ni comunidad, por lo que el objetivo es generar comunidad entre ellas, que se fortalezcan y se identifiquen como grupo y puedan comenzar a trabajar así en cooperativa ya formalizada”.
A estas técnicas de la UBU, que estarán diez días trabajando en el Congo, se sumará un docente de la Universidad Politécnica de Madrid y la actriz Rocío Suárez Puga, que colaborarán en diferentes acciones que ambas fundaciones llevan a cabo en la isla de Idjwi.
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Última actualización: 23 de enero de 2026