La Fundación Atapuerca y la Universidad de Burgos impulsarán la Autoecología Social Humana en el currículo educativo

El Protocolo General de Actuación firmado hoy entre ambas entidades permitirá, entre otras cosas, la elaboración de un Libro Blanco para introducir la Autoecología Social Humana en el currículo escolar de todos los niveles

La Universidad de Burgos y la Fundación Atapuerca firman Protocolo General de Actuación para impulsar la investigación, formación y difusión científica relacionadas con la evolución humana y la Teoría de la Autoecología Social Humana, un concepto que analiza la relación entre las personas, la tecnología y el medio ambiente desde una perspectiva evolutiva. Este nuevo acuerdo se suma a la colaboración ya existente entre ambas instituciones, dado que la Universidad de Burgos forma parte del Patronato de la Fundación Atapuerca. Como ha señalado el rector de la UBU, José Miguel García Pérez, hoy se escenifica “el buen trabajo que se ha hecho hasta ahora, a través de una colaboración intensa, pero muy específicamente lo que tenemos por delante”, destacando que lo que se persigue con ello es “construir sociedad”. En la misma línea, el presidente de la Fundación Atapuerca, Miguel Méndez Pozo, ha asegurado que contar con la colaboración de la Universidad de Burgos siempre “supone un sello de garantía”, al tiempo que ha puesto de relieve la sintonía existente entre ambas instituciones y la intención de “continuar con el trabajo que se viene desarrollando desde hace treinta años”.

Este protocolo establece un marco de colaboración estable entre la Universidad de Burgos y la Fundación Atapuerca para desarrollar actividades conjuntas en los ámbitos de la investigación científica, la formación universitaria y la transferencia de conocimiento. Entre las líneas de trabajo previstas destacan:

  • El impulso del concepto de Autoecología Social Humana como eje transversal de programas de investigación y como herramienta de adaptación tecno-social al cambio climático.
  • La creación en Burgos de una línea emergente de alto impacto académico, social y económico basada en los conocimientos derivados del estudio de la evolución humana.
  • El diseño de programas formativos y microcredenciales orientados al tejido social y productivo.
  • La promoción de proyectos vinculados al turismo de evolución patrimonial, con proyección en entornos rurales y urbanos, tanto en España como en el ámbito hispanoamericano.
  • La elaboración del primer “Libro Blanco sobre Autoecología Social Humana” para los niveles educativos de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato.

En relación a este último punto, el vicerrector de Relaciones Institucionales, Cultura y Proyección Social de la Universidad de Burgos, Delfín Ortega, ha subrayado que su objetivo fundamental es lograr que “la investigación científica vaya de la mano con la ciencia escolar” y que llegue a las escuelas. De este modo, se trabajará en la transposición didáctica del concepto de Autoecología Social Humana en los currículos oficiales de todas comunidades, la cual se plasmará en un Libro Blanco que se presentará al Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes a finales de este curso. La intención es integrar ese concepto “en una idea de la Prehistoria que hoy, a pesar de pesar del avance de los currículos, sigue anclada en una percepción decimonónica”, apuntaba Ortega, donde el pasado no tienen ningún impacto en el presente “ni ningún valor para tomar decisiones en el futuro”. Este logro supondrá, en palabras del vicepresidente de la Fundación Atapuerca, Eudald Carbonell, “un cambio cultural” que va mucho más allá del ámbito de Burgos o de Castilla y León, ya que supone “un mensaje de especie”, de carácter universal.

El protocolo firmado hoy, con una vigencia inicial de cuatro años prorrogables, se desarrollará mediante convenios específicos que detallarán los proyectos concretos de colaboración. Para su seguimiento se constituirá una comisión mixta, formada por representantes de ambas entidades, que velará por el cumplimiento y desarrollo de las iniciativas.

La firma ha tenido lugar en el Laboratorio Reina Sofía del Centro de Investigación Emiliano Aguirre de la Fundación Atapuerca, en Ibeas de Juarros. El acuerdo ha sido suscrito por Antonio Miguel Méndez Pozo, presidente de la Fundación Atapuerca; José Miguel García Pérez, rector de la Universidad de Burgos y Eudald Carbonell i Roura, vicepresidente de la Fundación Atapuerca y director del Centro de Investigación Emiliano Aguirre. En la firma también han estado presentes Eva Manrique Martínez, directora general de la Fundación Atapuerca; Delfín Ortega Sánchez, vicerrector de Relaciones Institucionales, Cultura y Proyección Social de la Universidad de Burgos e Igor Parra, arqueólogo y autor con Carbonell del libro “Teoría de la evolución social humana. Epigénesis y tecnología para supervivencia eficiente de la humanidad”.

Con esta firma, la Universidad de Burgos y la Fundación Atapuerca refuerzan su compromiso compartido con la investigación científica, la innovación educativa y la transferencia social del conocimiento, consolidando a Burgos como un referente internacional en estudios sobre la evolución humana y su aplicación a los retos del siglo XXI.

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Última actualización: 18 de noviembre de 2025