La influencia del cambio climático en la transformación de las sociedades del Egeo durante la edad del Bronce

Según este estudio, las sequías fueron la causa más probable para el descenso demográfico, la presión sobre las tierras cultivables y los movimientos migratorios en el este del Mediterráneo

La revista Journal of Anthropological Archaeology ha publicado un artículo de los investigadores Marco Vidal Cordasco, de la Escuela Interuniversitaria de Posgrado en Evolución Humana de la Universidad de Burgos y Abraham Nuevo López, de la Universidad de Málaga. Resilience and vulnerability to climate change in the Greek Dark Ages. Esta investigación revela los factores que determinaron la vulnerabilidad y la resilencia ante el cambio climático experimentado en el Egeo por las sociedades de la edad del Bronce.

Marco Vidal CordascoEl este del Mediterráneo no solo fue testigo del surgimiento y evolución de grandes imperios durante la Edad del Bronce, sino también de su ocaso. Y para explicar esta caída de grandes imperios, la Arqueología ha revelado toda una serie de factores que pueden sorprender por su actualidad: cambio climático, crisis económica y demográfica, enfermedades, movimientos migratorios, etc. De esta manera, durante la Edad del Bronce, los micénicos, hititas y antiguos egipcios experimentaron un destacado florecimiento cultural y comercial; no obstante, dicho florecimiento halló su fin en un breve lapsus de tiempo. El registro arqueológico aporta toda una serie de evidencias que sugieren profundas transformaciones entre el 1200 y el 1100 a.C.: destrucción y abandono de grandes ciudades, descenso del número de asentamientos costeros e incremento del número de asentamientos en el interior, aumento de precios, sucesión de años de malas cosechas, constricción demográfica, aumento de la piratería, etc. 

En Grecia, este período de crisis se conoce como la Edad Oscura y supuso no solo la desaparición de la escritura, sino que también entre el 75% y el 90% de los asentamientos fueron abandonados o destruidos en una sola generación. La crisis de esta época fue de tal magnitud, que algunos consideran que la memoria de este período ha llegado a nuestros días. Así pues, es probable que una de esas ciudades saqueadas y destruidas fuera la Troya de Príamo, situada en la actual Turquía. De hecho, la Ilíada es un buen reflejo de ese cambio en el mundo micénico, donde a finales de la Edad del Bronce la élite comercial fue progresivamente remplazada por una élite guerrera. 

Algunos textos cuneiformes recuperados en Ugarit, así como los jeroglíficos de Medinet Habou, nos informan de otro importante agente desestabilizador, de una verdadera amenaza para estos imperios: las invasiones de los Pueblos del Mar. Todavía no hay un consenso sobre el origen de estos pueblos, pero fueron responsables del saqueo de un importante número de ciudades del Mediterráneo. Sin embargo, ¿fueron los Pueblos del Mar responsables de esta crisis o, por el contrario, fueron una consecuencia más de la crisis económica que asolaba la región?  

EgeoComo vemos, en Arqueología las hipótesis se formulan a partir de conjuntos incompletos de datos que son empleados para aportar explicaciones mediante un razonamiento abductivo. En casos como este, en los que hay múltiples hipótesis para explicar un mismo fenómeno, no solo son importantes las evidencias arqueológicas que permiten apoyar una u otra hipótesis, sino también la precisión de las explicaciones que creamos a partir de ellas. En un trabajo recientemente publicado en Journal of Anthropological Archaeology, investigadores de la Universidad de Burgos y de la Universidad de Málaga han realizado un modelo computacional para analizar no solo la adecuación de las hipótesis más empleadas para explicar las evidencias arqueológicas que reflejan esta crisis, sino también para conocer los factores que pudieron hacer que estas sociedades fueran más o menos vulnerables al cambio climático que vivieron. Para ello, los investigadores reconstruyeron la evolución de las precipitaciones anuales a partir de tres estalactitas recuperadas en la región. Con estos datos, realizaron una serie de modelos para explorar cómo la aridez y la variabilidad de precipitaciones pudieron afectar a la presión humana sobre los suelos cultivables, a la evolución demográfica, a los patrones de asentamiento, a las redes comerciales y a los movimientos migratorios.  

Los resultados hallados demuestran que los Pueblos del Mar probablemente fueron la causa de los cambios en los patrones de asentamiento y de la disminución de la distancia entre contactos comerciales, pero las sequías fueron la causa más probable para el descenso demográfico, la presión sobre las tierras cultivables y los movimientos migratorios. Sin embargo, la principal contribución del estudio ha consistido en demostrar la existencia de tres factores que probablemente determinaron la resiliencia o vulnerabilidad de estas sociedades ante la escasez de lluvias: la variabilidad espacial y temporal de las precipitaciones, los procesos erosivos que pudieron afectar a los suelos cultivables, y la mayor o menor dependencia de los productos agrícolas para la subsistencia. Así pues, estos resultados pueden ayudar a comprender cómo unos mismos factores (descenso de precipitaciones, saqueos, etc.) pudieron afectar de forma diferente a distintas poblaciones del Mediterráneo. 

Figura 2. Resumen gráfico del modelo BACO (Bronze Age Collapse Model). Vidal-Cordasco y Nuevo-López (2020)

Figura 2. Resumen gráfico del modelo BACO (Bronze Age Collapse Model). Vidal-Cordasco y Nuevo-López (2020) 

Hoy en día, la aridificación de amplias regiones del Planeta se ha convertido en una amenaza para muchas sociedades. Este tipo de investigaciones sobre los factores que aumentaron la vulnerabilidad de las poblaciones humanas del pasado ante el cambio climático, así como sus consecuencias, no solo aportan algunas claves para comprender la evolución de las relaciones entre el ser humano y el medio, sino que también pueden contribuir a la concienciación sobre la importancia del cambio climático que atravesamos. 

Referencia:

Vidal-Cordasco, M., y Nuevo-López, A. 2020. Resilience and vulnerability to climate change in the Greek Dark Ages. Journal of Anthropological Archaeology, 61, 101239. 

  • El acceso al artículo será gratuito durante las próximas semanas en el enlace  
Marco Vidal Cordasco 

Marco Vidal Cordasco ha cursado sus estudios de grado en Historia en la Universidad de Santiago de Compostela, tras lo que realizó un Máster en Evolución Humana en la Universidad de Burgos. Después de haber estado cuatro años en el Centro Nacional de Investigaciones sobre la Evolución Humana (CENIEH), ahora está finalizando su tesis doctoral en la Universidad de Burgos, centrada en el estudio y modelización de la dinámica energética o metabólica de las poblaciones humanas del Pleistoceno.

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Última actualización: 22 de abril de 2025