Pradoluengo acoge un hackathon para encontrar nuevos usos a diez toneladas anuales de residuos textiles

Las propuestas de creación de paneles acústicos o bolsas reutilizables con residuos textiles han sido premiadas

La localidad burgalesa de Pradoluengo acogió ayer, martes 9 de junio, el I Hackathon de Innovación Rural, una jornada intensiva organizada por la Universidad de Burgos, a través de la OTRI-OTC y el CIDER, en colaboración con AGALSA y en el marco del proyecto europeo SeedFund, que ha reunido a jóvenes de distintas disciplinas para trabajar en retos vinculados a la industria textil local y al desarrollo del entorno rural.

El evento ha contado con la participación de una treintena de jóvenes procedentes de diversas universidades y centros formativos, principalmente de la Universidad de Burgos, junto con alumnado de la Universidad de Navarra, la escuela Epitech, la Universidad del País Vasco (EHU), la Universidad Rey Juan Carlos y el CIFP Juan de Colonia, entre otros. Sus perfiles formativos han sido muy diversos fomentado el trabajo colaborativo de los equipos. Entre las áreas de formación de los participantes destacan áreas como Derecho y ADE, Ingeniería de la Salud, Ingeniería Civil y Arquitectura (doble grado), Ingeniería Informática, Ingeniería Electrónica y Mecánica, Ingeniería Agroalimentaria, Ingeniería Biomédica, Comercio Internacional y Diseño y Desarrollo de Videojuegos, lo que ha favorecido un enfoque multidisciplinar en el desarrollo de las propuestas

El hackathon planteaba a los participantes como reto principal transformar alrededor de 10 toneladas anuales de residuos textiles de difícil reciclaje en una oportunidad económica, social o ambiental para Pradoluengo y su industria textil. Estos residuos proceden de la fabricación local de calcetines y productos de punto, siendo su gestión compleja por la mezcla de fibras naturales y sintéticas y los distintos tratamientos aplicados.

Los equipos trabajaron en el diseño de soluciones innovadoras basadas en la economía circular, proponiendo desde nuevos productos y materiales hasta aplicaciones en otros sectores o modelos de valorización. El objetivo ha sido reducir el impacto ambiental, generar valor añadido y reforzar la sostenibilidad de la industria textil del municipio.

Durante la jornada, los participantes han podido además conocer el contexto real del reto mediante una visita a la fábrica de Calcetines Mingo, lo que ha permitido comprender de primera mano los procesos productivos y la problemática asociada a los residuos textiles. Además, a lo largo del día se desarrollaron sesiones de trabajo colaborativo, actividades de inspiración y ponencias especializadas, que han permitido a los equipos madurar sus propuestas antes de su presentación final.

En total, ocho equipos defendieron sus soluciones mediante presentaciones de hasta cinco minutos ante un jurado especializado, seguido de un turno de preguntas en el que se evaluaron la innovación, viabilidad e impacto de las propuestas.

El jurado estuvo formado por Pilar Huerta, profesora de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la UBU; Fernando Castaño, gerente de AGALSA; y Hugo Moreno, representante del sector industrial textil del calcetín a través de la empresa MMZ Socks.

Los equipos ganadores fueron “Los Primates”, que obtuvo el primer premio; “Antifunicular”, segundo clasificado; e “Ibizex 2”, tercer premio. Los galardones consistieron en vouchers de 700, 500 y 200 euros para el Camping Resort La Trapera, además de dos sesiones de consultoría gratuita ofrecidas por la asesoría VGO ASESORES.

Las propuestas presentadas abordaron distintas vías de valorización de residuos textiles, incluyendo la creación de paneles acústicos, bolsas reutilizables y otras soluciones basadas en economía circular, orientadas a dar una segunda vida a materiales actualmente de difícil gestión. Asimismo, se exploraron alternativas innovadoras como el uso de hifas de hongos para el desarrollo de nuevos materiales sostenibles, ampliando las posibilidades de transformación del residuo textil en recursos de mayor valor añadido.

La jornada ha puesto de relieve el potencial del talento joven para aportar soluciones innovadoras a los retos del medio rural y del sector textil, reforzando la conexión entre universidad, empresa y territorio a través de experiencias de aprendizaje práctico, colaboración interdisciplinar y contacto directo con la realidad empresarial local.

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Última actualización: 10 de junio de 2026