Un estudio documenta el uso de huesos por neandertales para fabricar herramientas líticas en Valdegoba hace 100.000 años

Los estudios sobre la cueva de Valdegoba en Huérmeces, Burgos, siguen proporcionando novedades de gran relevancia científica. A los ya publicados datos cronológicos (más de 100.000 años de antigüedad), identificación de nuevos restos de neandertales (una falange) y consumo de aves (córvidos y anátidas), se suma ahora un trabajo sobre huesos utilizados para fabricar instrumentos de piedra.

El artículo ha sido publicado en la revista Journal of Archaeological Science Reports y está firmado por los investigadores de la Universidad de Burgos, Pedro Alonso, Héctor de la Fuente y Carlos Díez Fernández-Lomana.

Los investigadores demuestran que los neandertales usaban los fragmentos de los huesos largos de las extremidades de los herbívoros cazados para fabricar y acondicionar los cuchillos de piedra que les servían de instrumentos cortantes. Raederas, raspadores y sierras de sílex, cuarcita o cuarzo eran golpeadas en sus bordes con los huesos, para configurar filos cortantes. Esos retocadores de hueso son muy apropiados para reavivar los cuchillos de piedra que se desgastan con el uso.

En Valdegoba se han encontrado 38 huesos que sirvieron de retocadores, aportando datos que mejoran nuestros conocimientos sobre los neandertales. El más importante es quizá la demostración que los neandertales seleccionaban los soportes óseos que usaban, es decir, aunque en Valdegoba se cazaron y consumieron sobre todo rebecos, se buscaban los huesos de ciervos y caballos para su uso, debido probablemente a su mayor espesor y, por tanto, durabilidad. Igualmente, seleccionaron húmeros y tibias, aunque no son los elementos anatómicos que más abunden en la cueva. Por último, hay claras evidencias de que primero consumían la carne de los animales y después raspaban los huesos, para eliminar los restos de grasa, y reducían el tamaño del percutor; estas dos acciones servían para una mejor prensión y percusión.

Aunque se preferían los huesos de animales recién consumidos, la investigación ha comprobado que en ocasiones se usaban huesos abandonados de ocupaciones anteriores, secados parcialmente, o se reaprovechaban los percutores, generando varios frentes de golpeo en zonas opuestas del hueso. Estos datos sirven para demostrar visitas reiteradas a la cueva, practicando itinerancias y re-ocupaciones estacionales. Los neandertales conocían el territorio y sabían que en el valle del Úrbel podían, hace unos 100.000 años, satisfacer sus necesidades alimenticias, tecnológicas y sociales.

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Última actualización: 31 de agosto de 2026