Familiares, amigos… cómo actuar ante un TCA

La UBU comparte varias recomendaciones con la comunidad universitaria con motivo del Día internacional de la lucha contra los Trastornos de la Conducta Alimentaria

La Universidad de Burgos acogió en octubre el Congreso CISAI 2025 con el título Los trastornos de la conducta alimentaria: presente y futuro. Un camino hacia la comprensión y superación, por ello, y como expresa la decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UBU, María Ángeles Martínez Martín, “no podemos dejar de celebrar el día 30 de noviembre, Día internacional de la lucha contra los Trastornos de la Conducta Alimentaria, aportando nuestro granito de arena para visibilizar y sensibilizar sobre estos graves trastornos que tanto sufrimiento generan a las personas afectadas y sus familias”. 

De este modo, tanto desde la Facultad de Ciencias de la Salud y el Servicio Universitario de Atención a la Salud como desde la Asociación de Familiares de personas con TCA de Burgos (ADEFAB), se comparten con la comunidad universitaria varias recomendaciones y esta reflexión, titulada Familiares, amigos… cómo actuar ante un TCA, parte de la cual se ha extraído de la Guía de Trastornos de la Conducta Alimentaria. Respuestas sencillas a preguntas complejas, trabajo realizado en 2021 y editado por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Burgos. 

Familiares, amigos… cómo actuar ante un TCA 

María Ángeles Martínez Martin
Facultad de Ciencias de la Salud 
Mari Mar Herrero Hernando 
Asociación ADEFAB

En nuestro día a día es frecuente encontrarnos con personas cercanas y queridas que han presentado o están presentando ciertos cambios que nos llaman la atención, y que, si bien al principio no les damos importancia, llega un momento en el que se nos enciende una alarma. Es el caso de ese hijo, pareja, amiga o amigo, compañera o compañero que ha cambiado su forma de alimentarse, que empieza a interesarse por la cocina (dietas, nuevas recetas, “alimentación sana”…), que evita hablar de la comida o el peso, irritándose ante estos temas o intentando cambiar el rumbo de la conversación; que muestra cambios de humor exagerados; que ha dejado de hacer planes y actividades con las que antes disfrutaba, que ya no participa en fiestas de cumpleaños, u otros eventos sociales y pone excusas que no son reales; que se ha aislado y la vemos triste, alicaída, cansada y que sin embargo ha aumentado sus horas de ejercicio diario, etc. 
Y nos da la sensación de que le ocurre algo importante, algo que por una parte quiere ocultar, pero por otra sigue dando señales que cada vez empezamos a mirar con más atención. Y es entonces cuando nos preguntamos ¿qué le pasa? ¿cómo puedo ayudar a esta persona (amiga, compañera, familiar)? 

Lo primero que se nos pasa por la mente es que puede estar en riesgo de sufrir un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA) o que ya lo presente. Por eso lo primero que tenemos que hacer es entender y comprender en qué consisten estos trastornos, saber sobre sus síntomas, causas y posibles tratamientos, pues cuanto más conozcamos, mejor entenderemos y apoyaremos a la persona que tanto queremos. Es necesario saber que se trata de problemas con una importante base emocional que hacen que la persona se sienta a menudo triste, angustiada, insegura, con baja autoestima, enfadada.... Como amigos/as o familiares tenemos un papel muy relevante a la hora de aportarles apoyo, nos necesitan a su lado. Debemos tener claro que son personas que necesitan sentirse comprendidas, entender que están sufriendo mucho, que lo están pasando realmente mal, tan mal que a veces se cuestionen su existencia. Por eso es fundamental saber escuchar, preguntarles cómo se sienten, pero sin juzgar, sin cuestionar ni dar consejos, intentando relacionarnos con ellas a través de las emociones, dejando que expresen sus sentimientos y preocupaciones sin miedo a nuestras reacciones o reproches, mostrándoles nuestra preocupación y amor. Evitemos comentarios sobre el peso, la figura corporal, la apariencia física, las dietas, las calorías ya que esto puede empeorar su situación, y si surgen cambiemos de tema, hablemos de otras cosas; sigamos siendo su amigo o amiga, su padre, su madre, su pareja y propongamos actividades que les ayuden a distraerse a reducir los pensamientos relacionados con el problema. 

Debemos animar a esta amiga o familiar a que pida ayuda profesional pues para lograr la recuperación es fundamental que reciba tratamiento con profesionales especializados. Puede ocurrir, es lo más frecuente, que se niegue a ello, incluso que no le haya contado su problema a sus padres. En tal caso debemos insistir, apoyar, e incluso acompañarla cuando hable con ellos, o en las citas médicas si es preciso, pero nunca ocultar el problema, y si no queda otra opción nosotros como amigos hablaremos con los padres. Y no olvidemos cuidar de nosotros mismos, debemos encontrar tiempo para relajarnos y encontrar apoyo emocional si lo vemos necesario, pues si estamos o nos sentimos sobrecargados o agobiados no podremos prestar la ayuda necesaria. 

En la Guía de Trastornos de la Conducta Alimentaria. Respuestas sencillas a preguntas complejas, en la cuestión 5. Ante un TCA ¿Qué puedo hacer para ayudar? , señalamos que Cuando conocemos o identificamos que una persona de nuestro entorno, sea familiar, alumno, amigo o compañero, puede estar padeciendo un TCA, siempre hemos de plantearnos realizar algún tipo de intervención (p. 33). Y hacemos referencia a pautas orientativas sobre cómo actuar, algunas de las cuales mostramos a continuación. 

Ante un TCA ¿Qué puedo hacer para ayudar? 

 

A nivel general

  • Mantén la calma: intenta ser directo pero afectuoso.
  • Hazle saber que estás ahí para ayudarle.
  • Pídele que te cuente cómo se siente y escúchale: no culpabilices ni hagas reproches.
  • Ten paciencia y sobre todo sé comprensivo.
  • Reserva tiempo para él, haz cosas con las que él disfrute.
  • Pide ayuda lo antes posible a profesionales expertos.
  • Colabora con el equipo de profesionales. 

Si eres un familiar 

  • No le culpabilices a él ni tampoco a ti mismo, las causas de los TCA son múltiples.
  • Debes entender que los TCA no son un capricho, son enfermedades involuntarias que generan gran sufrimiento.
  • Como familiar puedes ayudar al afectado comentando que el tratamiento puede acabar con su sufrimiento.
  • Tu papel y el del resto de la familia debe ser de apoyo.
  • Respeta el proceso que tiene que seguir. Debes tener mucha PACIENCIA.
  • Procura que al menos una comida se realice en familia.
  • Evita hablar de temas relacionados con la comida y con la imagen corporal.

Si eres un amigo/a 

  • Respétala en cuanto a la información que te quiera dar. Si te pide que no lo cuentes a los demás amigos, no lo hagas. A veces explicar una situación personal puede provocar estigmas o rumores que generan malestar.
  • Acércate a ella intentando entender qué siente.
  • Intenta ponerte en su lugar para comprender cuáles son sus miedos y preocupaciones.
  • Trasmítela tu preocupación, sin culpar ni mostrar excesiva alarma.
  • Puedes preguntarla: ¿Qué te pasa? ¿Qué sientes? ¿Qué necesitas? ¿Cómo te puedo ayudar?
  • Si ves que se aísla o se distancia mucho, no pienses que es porque no quiere estar contigo. A veces las personas con un TCA pasan por momentos difíciles y sienten la necesidad de estar solas.
  • No actúes como si fueras su terapeuta. La persona ya tiene ayuda de profesionales especializados. En estos momentos necesita distracciones. Evita preguntarle sobre cualquier otro aspecto que tenga que ver con el tratamiento.

 

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Última actualización: 28 de noviembre de 2025