Burgos se suma al manifiesto europeo por la Salud del Suelo
En el Día Mundial del Suelo, la UBU y la Diputación y el Ayuntamiento de Burgos se adhieren al manifiesto de la Comisión Europea por la protección y restauración de los suelos

El 95% de los alimentos que consumimos procede del suelo, pero, pese a su manifiesta importancia, más del 60% de los suelos de la Unión Europea presenta síntomas de degradación debido a prácticas de gestión poco saludables. Ante esta situación la Comisión Europea invita a administraciones, empresas y ciudadanía a comprometerse en la recuperación, la protección y la restauración del suelo con la adhesión al Manifiesto de la Misión del Suelo, que ha sido firmado hoy por la UBU y la Diputación de Burgos, que es apoyado también por el Ayuntamiento de la capital.
En el acto de adhesión, la vicerrectora de Investigación, Transferencia e Innovación de la Universidad de Burgos, Verónica Calderón, ha puesto de relieve la importancia de la coordinación de las administraciones el desarrollo de estas iniciativas, para las que también resulta esencial la investigación y la transferencia del conocimiento. En este sentido, ha destacado que desde la Universidad de Burgos se gestionan actualmente entre 3 y 4 millones de euros en proyectos de investigación europeos, nacionales y regionales, como TRIBIOME, BIOREM o PHY2SHINE, vinculados a la recuperación de los suelos y descontaminación de ecosistemas. Ha recordado además que estos trabajos abordan muchas áreas más allá del propio suelo, “como la biodiversidad o la protección de la agricultura y la fertilización sostenible”, entre otras muchas. Todo este trabajo de investigación se verá además próximamente fortalecido con la puesta en marcha de un nuevo máster internacional sobre la salud del suelo, “IM4SOILHEALTH", como ha apuntado Rocío Barros, directora científica del ICCRAM y doctora del área de Edafología, que ha señalado que esta apuesta de la Universidad “no solo fortalece nuestras capacidades científicas y técnicas, sino que genera un impacto directo en el desarrollo económico y social de la región”.
En ese sentido, el diputado provincial Ramiro Ibáñez ha reafirmado la necesidad de preservar los suelos y el valor que ello tiene en los pueblos de la provincia, “donde mejor se entiende el nexo de unión que hay entre la tierra, el ser humano y su suelo”, aseguraba, “porque ahí están los frutos que vamos a comer, el agua que vamos a beber y el futuro que tenemos dentro del mundo rural”. Un buen ejemplo de la importancia de estas políticas ha sido expresado por Carlos Gallo, vicepresidente de SODEBUR y alcalde Sargentes de la Lora, municipio que sufre la contaminación de suelos a causa de la antigua explotación petrolífera de Ayoluengo y en cuyo estudio y recuperación está trabajando la Universidad de Burgos. Gallo ha apuntado así la necesidad de “realizar políticas de biorremediación que generen nuevos recursos económicos al territorio y nuevas agriculturas que limpien y descontaminen el suelo”.
La adhesión a este manifiesto tiene especial relevancia en este momento, cuando hace tan sólo dos meses que la Unión Europea ha aprobado la Directiva de vigilancia y resiliencia del suelo. “Esta nueva ley marca un antes y un después”, afirmaba Rocío Barros, “ya que establece como primera vez un marco común europeo para monitorizar y evaluar la salud del suelo”.
Con este acto concluye la Semana de la Salud del Suelo, organizada por el ICCRAM (International Research Center in Critical Raw Materials for Advanced Industrial Technologies) y el Área de Edafología de la Universidad de Burgos y que ha incluido varias actividades de sensibilización y divulgación en el ámbito escolar, universitario y municipal.
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Última actualización: 5 de diciembre de 2025