El segundo ciclo de este año tiene un planteamiento temático, ya que reúne cuatro películas cuyos protagonistas adoptan, de forma más o menos deliberada, posturas vitales no convencionales que les convierten en heterodoxos, disidentes, rebeldes, incomprendidos o, simplemente, rechazados sociales. 

El segundo ciclo de este año tiene un planteamiento temático, ya que reúne cuatro películas cuyos protagonistas adoptan, de forma más o menos deliberada, posturas vitales no convencionales que les convierten en heterodoxos, disidentes, rebeldes, incomprendidos o, simplemente, rechazados sociales. 

El segundo ciclo de este año tiene un planteamiento temático, ya que reúne cuatro películas cuyos protagonistas adoptan, de forma más o menos deliberada, posturas vitales no convencionales que les convierten en heterodoxos, disidentes, rebeldes, incomprendidos o, simplemente, rechazados sociales. 

El segundo ciclo de este año tiene un planteamiento temático, ya que reúne cuatro películas cuyos protagonistas adoptan, de forma más o menos deliberada, posturas vitales no convencionales que les convierten en heterodoxos, disidentes, rebeldes, incomprendidos o, simplemente, rechazados sociales.