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Dos naciones, España e Israel, una perteneciente a la OTAN y la otra asociada a este organismo internacional, participan en el Programa Ciencia para la Paz "Desarrollo de nuevos sensores químicos y tecnologías ópticas para la detección rápida y sensible de explosivos improvisados" a través del grupo de investigación de la Universidad de Burgos de Nuevos Materiales Heterocíclicos y Química Supramolecular (SUPRABUR), que dirige el catedrático de la UBU, Tomás Torroba y su colega israelí Israel Schechter, del Instituto Tecnológico TECHNION, que tiene el objetivo de producir sensores portátiles que supervisen continuamente el entorno, detecten la presencia de compuestos explosivos y alerten al usuario.
Los cursos están dirigidos a las personas interesadas en estudiar un nivel completo de inglés durante el año académico.
El Centro de Lenguas Modernas de la UBU, en colaboración con el Vicerrectorado de Internacionalización y Cooperación y la Fundación General de la misma, presenta un nuevo Programa Intensivo de Idiomas para el primer cuatrimestre del curso 2018/2019.
El Centro de Lenguas Modernas de la UBU, en colaboración con el Vicerrectorado de Internacionalización y Cooperación y la Fundación General de la misma, presenta un nuevo Programa Intensivo de Idiomas para el primer cuatrimestre del curso 2018/2019.
La propuesta ofertada recoge 6 idiomas y distintos niveles cursados dos días por semana de 19:00 a 21:30 de octubre a diciembre de 2018.
Inglés
- Fechas: Entre 1 de octubre y el 19 de diciembre de 2018
- Niveles: A1, A2, B1, B2, C1
- Duración: 60 horas
- Horario: los lunes y miércoles de 19:00 a 21:30.
- Precio: 190 € para miembros de comunidad universitaria; 230 € para el resto.
- Matrícula: hasta el 20 de septiembre de 2018 en la página web de la Fundación UBU.
Resto de idiomas: francés, portugués, chino, italiano y alemán
- Fechas: Entre 25 de septiembre y el 20 de diciembre de 2018
- Niveles: A1, A2, B1, B2, C1
- Duración: 60 horas
- Horario: los martes y jueves de 19:00 a 21:30.
- Precio: 190 € para miembros de comunidad universitaria; 230 € para el resto.
- Matrícula: hasta el 20 de septiembre de 2018 en la página web de la Fundación UBU.
Cursos de conversación en lengua inglesa:
- Fechas: Entre el 9 de octubre al 20 de diciembre
- Niveles: mínimo B1
- Duración: 30 horas
- Horarios: 19:00 a 20:30 los martes y jueves
- Precio: 95 € para miembros comunidad universitaria; 115€ para el resto
- Matrícula: 1 de octubre de 2018 en el siguiente enlace de la Fundación UBU.
Certificación: al finalizar el curso se entrega un diploma de aprovechamiento que, en ningún caso, supone un título oficial. Los estudiantes de la UBU pueden conseguir 1´5 créditos de libre configuración.
Observaciones: El Centro de Lenguas Modernas se reserva la posibilidad de anular la celebración del curso si este no supera los 10 alumnos inscritos. La devolución del importe de la matrícula se realizará de oficio en el caso de los grupos cancelados por el Centro. Sin embargo, no se reintegrará el importe de la matrícula una vez iniciado el curso en ningún caso.
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Dos naciones, España e Israel, una perteneciente a la OTAN y la otra asociada a este organismo internacional, participan en el Programa Ciencia para la Paz "Desarrollo de nuevos sensores químicos y tecnologías ópticas para la detección rápida y sensible de explosivos improvisados" a través del grupo de investigación de la Universidad de Burgos de Nuevos Materiales Heterocíclicos y Química Supramolecular (SUPRABUR), que dirige el catedrático de la UBU, Tomás Torroba y su colega israelí Israel Schechter, del Instituto Tecnológico TECHNION, que tiene el objetivo de producir sensores portátiles que supervisen continuamente el entorno, detecten la presencia de compuestos explosivos y alerten al usuario.
El proyecto, que cuenta con una financiación de 300.000 euros, se inicia hoy y finalizará 1 de septiembre de 2021.
Torroba señala que, en la última década, se ha incrementado el uso de dispositivos explosivos improvisados, destacando la creciente necesidad de un método para detectar de manera rápida y confiable dispositivos explosivos en entornos militares y civiles antes de que el explosivo pueda causar daños. Las técnicas convencionales han tenido éxito en la detección de explosivos, sin embargo, típicamente tienen un costo enorme en equipos de capital y mantenimiento, costos en el consumo de energía, muestreo, gastos operacionales y falta de monitoreo continuo y en tiempo real.
Este programa facilitará la cooperación mutuamente beneficiosa en cuestiones de interés común, incluidos los esfuerzos internacionales para hacer frente a los desafíos de seguridad emergentes en la lucha contra el terrorismo mediante la implementación de tecnologías de detección contra la amenaza terrorista para dispositivos explosivos y otras actividades ilícitas. El objetivo específico de este trabajo será utilizar sensores químicos combinados con espectroscopía de extracción de electrones multifotónicos en una plataforma que consistirá en dos mecanismos de detección independientes, por detección química y espectroscopía, que tomarán mediciones de la misma muestra simultáneamente y lograrán proporcionar una redundancia en respuesta a una identificación explosiva positiva.
Mediante el sistema a desarrollar, los explosivos improvisados, así como los explosivos convencionales serán detectados de manera confiable. Gracias a la realización del proyecto, Torroba subraya que se generarán nuevos conocimientos y tecnología en la lucha contra el terrorismo mediante la puesta en marcha de nuevas tecnologías de detección contra la amenaza terrorista para dispositivos explosivos y otras actividades ilícitas.
Al hablar sobre la importancia e impacto de la seguridad, Torroba recuerda que la sociedad exhibe varios puntos vulnerables en los que los grupos terroristas pueden lanzar un ataque utilizando dispositivos explosivos improvisados que culminarían en una situación de pánico generalizada y víctimas. Es preciso, por tanto, aumentar la seguridad, así como aumentar significativamente el nivel de experiencia en seguridad contra los ataques deliberados que se han incrementado en los últimos años y subraya “es urgente hacer que la sociedad sea más segura y disminuir el riesgo de víctimas. Si tiene éxito, este proyecto mejorará la seguridad contra cualquier uso deliberado de dispositivos explosivos improvisados. El proyecto logrará esto al proporcionar resultados específicos y logros identificados”.
Entre los logros que se plantean destaca cinco:
1. Nuevos sensores con un tiempo de detección más rápido y una mejor reutilización
2. Combinación de la espectroscopía de extracción de electrones multifotónicos con sondas fluorogénicas para reducir las tasas de falsos positivos y mejorar la robustez del sensor.
3. Capacidad para conectar diferentes sensores en diferentes etapas / ubicaciones.
4. Capacidad para mejorar la calidad de detección mediante la combinación de resultados.
5. Conjunto de escenarios específicamente adaptados a la metodología de validación.
“Estos logros tendrán –a su juicio- un impacto en hacer que la sociedad sea más segura, lo que eventualmente conducirá a la anticipación de ataques que empleen dispositivos explosivos improvisados” y esgrime: “La investigación que se realizará es potencialmente muy relevante para el establecimiento de sistemas avanzados de detección y contramedidas contra posibles amenazas de explosivos, que es una prioridad de seguridad mundial”.
El personal de la Universidad de Burgos implicado en este proyecto, además del director Tomás Torroba, está integrado por los investigadores: José García Calvo, Investigador Postdoctoral; Andrea Revilla Cuesta, Investigadora Predoctoral; Irene Abajo Izquierdo, Técnico Licenciado; Miryam Asensio Bartolomé, Técnico Diplomado; Juan Eduardo Ingelmo Hernández, Técnico Diplomado; con la colaboración del catedrático de la UBU Gabriel García Herbosa y del Director del Departamento de Química José Vicente Cuevas Vicario.
La Technion es la universidad tecnológica más importante y antigua de Israel. Fundada en 1912 ofrece títulos en ciencias, ingeniería, y campos relacionados como arquitectura, medicina, gestión industrial y educación. Tiene 18 facultades académicas y 52 centros de investigación y cuenta con tres premios Nobel en Química. En 2012, la revista Business Insider clasificó al Technion entre las 25 mejores escuelas de ingeniería del mundo y en 2013, el Ranking Académico de Shanghái calificó al Technion en el puesto 77º en su lista de las 100 mejores universidades del mundo. En 2013, el Technion fue el único centro no estadounidense que llegó al top 10 en una nueva lista de Bloomberg Rankings sobre centros cuyos graduados son directores ejecutivos de las principales compañías técnicas de los Estados Unidos.
La química se encuentra en el eje central de la investigación y el estudio en el Technion, y la Facultad de Química Schulich es pionera en ambos.
Observatorios de turismo procedentes de Segovia, Valladolid, Salamanca, Burgos, Valencia, Extremadura, Asturias, Cantabria, Barcelona…, entidades como OBSERVATUR o SEGITUR y administraciones como la Junta de Castilla y de León participarán en el Seminario de Observatorios de Turismo: “Compartir para innovar” organizado por el Observatorio de Turismo de Burgos (OTB), impulsado por la Universidad de Burgos y la Sociedad para el Desarrollo de la Provincia de Burgos (SODEBUR).
Coordinado por el profesor Pablo Arranz Val, del Departamento de Economía Aplicada, la UBU promueve este Seminario, que tendrá lugar los días 20 y 21 de septiembre, en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Este Seminario supone un punto de encuentro donde aunar esfuerzos, compartir recursos, información, datos e ideas, cooperando en la búsqueda y creación de posibles proyectos comunes entre los participantes, para el beneficio de todos los implicados en este sector económico.
El día 20 por la tarde, a partir de las 16:15 h, tendrá lugar el acto de inauguración presidido por el rector de la Universidad de Burgos, Manuel Pérez Mateos, con la presencia del Director General de Turismo de la Junta de Castilla y León, Javier Ramírez Utrilla, y del presidente de SODEBUR, Angel Guerra García.
El encuentro está justificado, según explica el profesor Arranz, porque “el auge del turismo mundial da lugar a que la actividad turística tenga una gran perspectiva de desarrollo, generando numerosos beneficios en aquellas economías que tienen un gran potencial turístico y los Observatorios de Turismo son un instrumento fundamental que facilita la toma de decisiones por parte de aquellos agentes relacionados con este sector”.
En los dos días de trabajo están previstas conferencias, paneles y mesas redondas, además de actividades turísticas y sociales.
Los organizadores pretenden fomentar la puesta en común de trabajos, estudios, bases de datos, ideas, entre otros, así como ver la posibilidad de cooperar en futuros proyectos, publicaciones o estudios, técnicas y herramientas relativos al desarrollo de la actividad turística. Además, se busca favorecer el conocimiento y la interrelación entre las personas implicadas en este campo y la puesta en común de nuevas tendencias en la recogida y tratamiento de los datos del sector.
En el Seminario se presentarán los diferentes Observatorios participantes y se abordarán cuestiones como:
la transferencia de conocimiento de los Observatorios a los agentes del sector turístico, estudios de impactos socioeconómicos de las actividades relacionadas con el turismo, nuevas tendencias en la recogida de información turística, así como todos aquellos asuntos que puedan proponer y resultar de interés para los participantes. Además, se planteará un debate sobre Proyectos de cooperación, estudios y publicaciones conjuntas.
El Observatorio de Turismo de Burgos (OTB) es una herramienta de apoyo al sector turístico de la provincia de Burgos creado en 2013 mediante un Convenio entre el Ayuntamiento, la Diputación y la Universidad de Burgos.
Su misión es elaborar información estadística a partir de bases de datos, ya existentes y encuestas dirigidas a turistas. Así como organizar jornadas de formación y difundir sus resultados.
El Observatorio publicas boletines mensuales e informes anuales donde se recopilan los resultados obtenidos sobre la oferta y la demanda turística, así como el perfil y percepción de los turistas.
Orhu, startup de la UBU, es la única entidad de terapia ocupacional que utiliza la integración sensorial y los videojuegos
Del 18 de septiembre al 16 de octubre 2018 el espacio expositivo CódigoUBU acoge la exposición "Self-Help" de Eugenia Alejos
Eugenia Alejos es ilustradora, directora creativa y fundadora de la publicación de moda "Funnyatstes Magazine". Ha trabajado para V magazine, National Geographic, Laurence Dacade, Hideo Wakamatsu, Miista, Ann Sofie Back, Ader Error, For Love and Lemons, Hunger magazine, U+
magazine, Jenie-Ellen, Indie magazine, Se-edition magazine, Dash magazine, Andrea Crews, Kozha Numbers, Romance was Born y Tush magazine.
"Self-Help" (2017 – 2018) reúne los abstractos collages de Eugenia Alejos, en los que cada detalle -desde las tonalidades de color, las formas y los materiales hasta los espacios y personajes- forman parte de un código que crea un mundo imaginario y complejo.
"Self-Help" explora temas como la culpabilidad y el miedo, el amor y la muerte, la soledad y el deseo… mezclados con los problemas sociales actuales que a ella le han perturbado desde joven- Violencia de genero, Machismo, Sobreproducción, Estándares de belleza, Racismo, Censura, Terrorismo,.. en los cuales descansa toda la obra y que se reflejan a través de frases reivindicativas en forma de gritos hacia la sociedad. La expresión de las diferencias creadas en los límites entre las cosas encuentra su contrapartida estética en el fotomontaje. El titulo de la obra viene a reivindicar el estado en el cual estamos. Conscientes de los problemas y con ganas de cambiarlos, al final solo intentamos auto-ayudarnos mentalmente para poder evadir todos estos problemas que no podemos cambiar por nosotros mismos.
“Retrospectivamente, veo que mi deseo de crear abstracciones es cada vez mas radical. El arte no debería reflejar la realidad, sino fijarse en lo que hay detrás de las cosas"
Eugenia Alejos (Burgos)
El collage es terapia, expone Eugenia Alejos. Ella explica personalmente como empezó a interesarse seriamente por todo el mundo del collage en 2011 durante un semestre en Oporto, Portugal. "Siempre había una pila de revistas gratis al lado de la clase de diseño de moda. Yo no sabia de que eran porque estaban en portugués, muchos colores e imágenes, así que empecé a llevarme las revistas a mi habitación, cortarlas, mezclarlas… simplemente para explicar las cosas dentro de mi cabeza que los dibujos a de moda a lápiz no hacían".
Eugenia Alejos expresa afirmaciones y contradicciones hiperbólicas que son reflejo del caos en sus trabajos de collage: "Quiero juntar lo que no puede juntarse. Pienso que ese es el propósito de un collage y es mi misión como artista. Quiero hacer que el trabajo de dos dimensiones pueda ser aplicado a la tercera dimensión de forma mental. Quiero poner el mundo entero en mis collares. Todos los problemas que no puedo cambiar en este momento. Quiero expresar la complejidad y la contradicción de todo el mundo en un collage único y simple. Quiero interpretar el mundo en el que estoy viviendo, no un mundo como un algo completo sino como un mundo fragmentado".
Durante los meses de julio y agosto, ha tenido lugar diversas actividades que se encuadran dentro de la 3ª campaña de actividades arqueológicas que se vienen realizando en el Pico de la Mora (Peñafiel, Valladolid). Estos trabajos, financiados por la Junta de Castilla y León, han sido coordinados desde la UBU por el Dr. José Antonio Rodríguez Marcos, Profesor del Área de Prehistoria de la Universidad de Burgos (UBU) y por Rodrigo Villalobos García (Dr. por la Universidad de Valladolid [UVa] y responsable de los trabajos de campo).
Dichas labores contribuyen a dar continuidad a las actuaciones que, desde 2016, vienen desarrollándose en El Pico de la Mora; las cuales, entre otras aportaciones, han contribuido a demostrar que en el centro de la Meseta española existen, durante la Edad del Cobre ([Calcolítico] [3100-2200 antes de Cristo]), asentamientos dotados de una fortificación muraría. Este hecho no se había documentado convenientemente antes de la localización, estudio y datación (2700 años antes de Cristo) de una muralla en este castro que se asentó sobre el espigón de páramo que, emplazado entre los términos municipales vallisoletanos de Peñafiel y Rábano, se conoce con el nombre de Pico de la Mora.
Los trabajos desarrollados este año, han consistido, en una primera intervención llevada a cabo durante la segunda semana de julio, en la ampliación de un área de excavación, próximas a la muralla, donde el año pasado se encontraron dos pequeñas planchas de bronce (unidas por un remache) que formarían parte, en origen, de un "caldero de chapa broncínea claveteada", de probable inspiración atlántica. Este hallazgo y otros restos cerámicos localizados en esta campaña tienen indudable interés, ya que confirman que tras ser abandonado el enclave a finales del Calcolítico, coincidiendo con el desarrollo del “horizonte del vaso Campaniforme”, la actividad humana se reanudó mucho después del asentamiento originario, en una época coincidente con la Edad del Bronce Final / I Edad del Hierro (800 años antes de Cristo).
En esta misma campaña también se realizó una nueva cata en el sector este de la muralla, a fin de conocer la estructura y sus características en un punto distante del intervenido en campañas anteriores.
A las citadas intervenciones, se han sumado las labores que durante los días 23 y 24 de agosto ha realizado un equipo de expertos de la Universidad de Granada, al frente de los cuales está el Profesor de Prehistoria José Antonio Peña-Ruano, que ha consistido en la Prospección Magnética del yacimiento. Para ello, se ha utilizado un “magnetómetro de vapor de potasio”, capaz de identificar anomalías magnéticas procedentes del subsuelo las cuales podrían relacionarse con posibles estructuras originadas por la actividad humana. Además, también se han realizado una serie de tomografías eléctricas que complementen los datos del magnetómetro en este empeño.
El fin de todo este proceso es, en resumidas cuentas, disponer de una orientación que habrá de servir, a los arqueólogos que dirigen el proyecto arqueológico, a la hora de proyectar dónde puede resultar más conveniente realizar sucesivas intervenciones arqueológicas. No en vano, con esta prospección geofísica podremos disponer de datos eficaces para determinar la localización, previa su excavación, de aquellas construcciones de las distintas épocas en que tuvo lugar la ocupación del yacimiento. Al fin y al cabo, un magnetograma no es más que, utilizando lenguaje coloquial, un escáner o una radiografía, del subsuelo.
La campaña de este año 2018 todavía no ha llegado a su fin, pues en este mes de septiembre se tiene previsto concluir los sondeos iniciados el pasado mes de julio.