Las fracturas en restos prehistóricos, particularmente en los cráneos, pueden aportar mucha información a los arqueólogos e investigadores pero, en ocasiones, diferenciar un accidente de un acto violento puede resultar complicado, especialmente en casos de impacto. Un equipo de investigadores liderado por el Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana (CENIEH), en colaboración con la Universidad de Burgos y la Universidad rey Juan Carlos I de Madrid, ha desarrollado un método de análisis para distinguir estos impactos.